Ode to my broken heart

16.1.18


Puto Blue Monday. Dicen que es el día más triste del año, todavía no he averiguado el por qué, tampoco me ha despertado demasiada curiosidad el saberlo, siendo sincera. Pero ayer realmente me fui a dormir con una sensación de tristeza, de pérdida. Volvía de mi último paseo del día con Luca cuando me enteré de la noticia. Dolores O'Riordan había fallecido repentinamente y me quedé en shock. Sigo en shock. ¿A alguien más se le rompió un poco el corazón al enterarse? 

The Cranberries ha sonado en muchas etapas de mi vida, es uno de los grupos que está en la lista de los que forman parte de mi banda sonora. Tengo pequeños recuerdos archivados en mi memoria, de esos que a pesar de los años no olvidas. Qué forman parte de tí, que te han hecho ser quién eres hoy.

Recuerdo en clase de música, cuando tenía unos diez años, nos hicieron preparar un baile por grupos, la canción era a libre elección. No tenían bastante con hacernos tocar la flauta y desgañitarnos cantando que también teníamos que monear para cachondeo general. Mi grupo eligió Zombie. En mi cabeza pasan imágenes ensayando en la terraza del piso de mis abuelos, rebobinando la cinta de cassette una y otra vez. Escuchando la voz de Dolores hasta la saciedad. Zombie en ese momento lo estaba petando, sonaba en todas partes y, aunque era solo una niña, el estribillo se me quedó grabado a fuego. Es una de las canciones del grupo que más he escuchado junto a Salvation, que también me chiflaba en aquella época. Y posiblemente, sea mi preferida.
Recuerdo uno de mis viajes a Almería, entrar en un Alcampo, pasear por la sección de libros y música y llevarme el recopilatorio Stars, que reunía las mejores canciones del año 1992 al 2002. Y al volver a casa escucharlo en bucle mientras deshacía la maleta.
Recuerdo también el primer regalo que me hizo Mr. Brandon cuando nos conocimos, fue el disco Bualadh Bos. Fueron meses de compartir música y vida antes de embarcarnos en lo que somos hoy. Él siempre me decía que uno de sus grupos favoritos era The Cranberries y que se había quedado a un paso de verlos en un concierto de Madrid. Juntos los escuchamos de todas las maneras posibles y discutimos sobre qué versión acústica era mejor. Yo siempre elegía Zombie, él me ponía I can't be with you.

Aquel primer verano escuché mucho Waltzing back, la versión en directo del disco que me había regalado, mientras el sol de agosto me daba en la cara. Con Not sorry fui consciente de que nunca podría perdonar a mi padre y con Ode to my family que en Barcelona se habían quedado mis años más llenos y bonitos. When you're gone sonó en cada despedida durante seis largos años y Just my imagination siempre supo ponerme de buen humor por muy torcido que se presentara el día.

Esta mañana Mr. Brandon estaba viendo vídeos de The Cranberries en youtube y he vuelto a sentir que habíamos perdido algo que forma parte de nosotros, algo que marcó nuestros inicios y nuestro camino. Hoy pensaba que ninguna canción nueva con la voz de Dolores formará parte de nuestra historia. Hoy pensaba que nunca podremos ir juntos a un concierto del grupo como siempre he querido. Los "sueños", a veces, no se cumplen. Puto Blue Monday. 

3 comentarios

  1. Finalmente sí terminó el lunes siendo blue, con esta pérdida que nos ha dejado a todos un poquito trastocados.
    Brindaremos por un happy Tuesday.
    Besos entre notas musicales.

    ResponderEliminar
  2. Ayer nos quedamos un poquito más huérfanos... Demasiado pronto hemos empezado el año con malas noticias, con pérdidas que duelen. Preciosa entrada, Moni. Como siempre.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  3. No Mónica, no la habéis perdido. AÚN OS QUEDA SU MÚSICA. Qué suerte tienen los verdaderos artistas de seguir viviendo en los recuerdos de la gente cuando ya no están.
    Se ha ido una voz indiscutible que ha dejado huella en muchos de nosotros. Tu historia con su música es preciosa, no te olvides de escucharla nunca.
    Y tu foto me encanta. Beso grande.

    ResponderEliminar