2017 en libros y música

20.12.17

Este año que ya termina la mayoría sabéis que he tenido mil razones para cerrar el blog y muy poquitas para seguir con él. De hecho, estuve ausente un tiempo pensando que así volvería con más ganas, pero no fue así. El cambio positivo llegó cuando empecé a borrar redes sociales, me distancié del mamoneo en el que se ha convertido el mundo de la novela romántica y me alejé de todo lo que no me gustaba y me cabreaba. Me encantaría deciros que ya no me cabreo, pero lo sigo haciendo, aunque de manera más sosegada. 

Todo esto, aunque no lo parezca, ha sido bueno, muy bueno para mis lecturas. No he leído tanto como los últimos cuatro o cinco años, pero he recuperado aquellas listas que hice hace mucho tiempo de libros que quería leer y que cuando me centré tanto en la novela romántica se quedaron olvidadas. Así que siento deciros que finalmente he decidido no incluir ninguna recomendación romántica en esta lista, simplemente os daré tres nombres: Marisa Sicilia, Laura Esparza y Andrea Longarela (Neïra). Son lo mejor que he leído en ese género este año. 


De Delphine de Vigan y de Nada se opone a la noche he hablado mucho. Aquí y en mi Instagram. Posiblemente sea mi mejor lectura del 2017, además de una de las mejores de mi vida. No es un libro que recomendaría a cualquiera porque es duro, porque es real, porque la autora se abre en canal y cuenta lo bueno y lo malo, lo que duele. Siempre he pensado que Delphine fue muy valiente, no creo que sea fácil escribir así, sangrando, como lo hace ella en este libro, sobre su familia y, especialmente, sobre su madre. A mí me hizo bien leerla, desde la distancia, desde lo diferentes que han sido nuestras vidas, pero con un nexo común. Un hilo finísimo que me une a ella y que hace que leerla me cure, me reconforte y se lleve mi pena. Gracias, Delphine.

El ruiseñor de Kristin Hannah tenía muchas papeletas para gustarme. Sabéis que todo lo que cae en mis manos sobre la Segunda Guerra Mundial me gusta leerlo. Lo tenía desde hace meses en la estantería, simplemente me faltaba hacerle el hueco que se merecía y cuando se lo hice fue maravilloso. Maravilloso el descubrir a una autora nueva con tanto que decir. La historia me dejó el corazón encogido, lo terminé llorando a lágrima viva. Puede que mucha gente piense que el tema ya está muy manido, pero yo siempre tengo la sensación de no saber lo suficiente, de necesitar más.

Rosa Montero es una de esas autoras rescatadas de mis listas #delañodelaparrala (vamos a llamarlas así). Tenía apuntado desde hace cosa de diez años Historia del rey transparente, pero al final me decanté por leer La ridícula idea de no volver a verte, principalmente por Marie Curie y porque era un libro que le había encantado a mi amiga Elena. No me equivoqué porque su lectura me dio más de lo que esperaba. Sentí que era uno de esos libros que curan, de los que de vez en cuando lees un capítulo y te hace bien. He leído más cosas de Rosa durante el año como La carne y me he hecho con gran parte de su bibliografía gracias a las ediciones de bolsillo y a las librerías de segunda mano.

Kent Haruf. Quedaos con ese nombre grabado a fuego y si tenéis la oportunidad de leer algo suyo hacedlo, porque es una delicia. Llevaba tiempo viendo en fotos de IG la novela Nosotros en la noche y no terminaba de animarme a leerlo. Entonces llegó Lidia y lo puso muy bien. Tengo que decir que Lidia (Cielos de Papel) conmigo nunca falla, sus recomendaciones son sagradas y esta vez tampoco falló. Me encantó. Me enamoré de la manera de escribir de Kent, sencilla, directa y tierna. Hay película en Netflix con Robert Redford y Jane Fonda como protagonistas. Merece mucho la pena también.

Sigo con Almudena Grandes. A Almudena la conocí hace años con Castillos de cartón, uno de mis libros preferidos. Siempre que me gusta mucho un libro me compro compulsivamente otros del autor/a y eso hice, pero todavía no había leído ninguno. Siempre quise leer El corazón helado, pero me costaba encontrarlo en condiciones (los que veía en bolsillo estaban que daban pena). A mediados de año lo encontré en formato grande en una librería de segunda mano y no me lo pensé. Tuvo que esperar hasta septiembre para que lo cogiera de la estantería, pero cuando lo hice me tuvo absorbida durante una semana entera. Deciros que me encantó sería quedarme corta. Leer esta historia fue liberador, me abrió mucho la mente, me hizo ver las cosas desde otra perspectiva y, una vez más, me hizo bien un libro (este año me ha pasado mucho). En octubre tuve la suerte de ir a la presentación de la nueva novela de Almudena (de los Episodios de una guerra interminable) y fue genial. Escucharla siempre me resulta muy interesante, me gusta que sea incómoda, que rebusque y saque a la luz sucesos que nos han querido esconder.

Y de Almudena Grandes paso a Federico García Lorca, porque a mis 33 años todavía no había leído nada de Lorca. Imperdonable, lo sé. Fue un impulso, me llamaban la atención algunos libros de Ian Gibson y un sábado me compré un par de ellos, en los dos hablaba de Lorca. Ese mismo fin de semana en La 2 dieron La novia, película de Paula Ortíz basada en Bodas de sangre. Sumad uno más uno. Fue ver la película y quedarme fascinada. Tenía que leer la obra de teatro, era una necesidad y fue... fue precioso. Necesité más dosis de Lorca y leí Yerma... y empecé La casa de Bernarda Alba. Y todo me gustó, todo me llenó, pero Bodas de sangre... Ay, Bodas de sangre se queda conmigo para siempre.

Dos lecturas de las que he disfrutado mucho este año y que no podía dejar fuera de esta entrada son: Oona y Salinger de Frédéric Beigbeder y Juliet, desnuda de Nick Hornby. La de Hornby estaba en mis listas #delañodelaparrala, a Beigbeder lo conocía de oídas, así que fue lanzarme a la piscina, volvía mi vena kamikaze. Lo cogí de la biblioteca, me picó la sinopsis. No había leído nada de Salinger, ni siquiera El guardián entre el centeno, desconocía quién era Oona, incluso su padre, Eugene O'neill. Para más inri poco más sabía de Charles Chaplin. Recordaba haber visto en clase de historia del mundo contemporáneo Tiempos modernos... Pero lo disfruté. Disfruté de ese amor entre Jerom y Oona, de esas cartas que Beigbeder se ha sacado de la manga magistralmente, y conocí un poco más a Chaplin. Cierto es que es una historia real novelada, pero a mí me gustó, es de esos libros que lees con gusto. ¿Leeré algo más suyo? Pues eso ya no lo sé, no hay otra novela del autor que a priori me haya llamado de la misma manera, pero esta historia merece la pena. 
¿Quién no ha escuchado hablar de Nick Hornby? Yo miles de veces, recomendaciones, reseñas, entrevistas, sus libros pueblan las librerías... pero a mí el que siempre me había llamado la atención era Juliet, desnuda. Lo empecé con un pelín de miedo, siempre me pasa cuando leo a un autor nuevo, los primeros capítulos me costaron, no me metía en la historia, me importaba tres pimientos Duncan y su fanatismo por Tucker Crowe, pero luego se obró la magia y fue fantástico. Anna y Tucker me metieron en su historia completamente, no tanto Duncan que me pareció durante toda la novela un sin sustancia. Pero acabé la historia con una sonrisa, con la sensación de haber leído una buena novela y con las ganas de seguir descubriendo a Hornby. Aquí a mi vera tengo otro libro suyo que recogí de la biblioteca el lunes, no digo más.

Mis dos últimas recomendaciones son diferentes. Una de ellas son dos cómics de Pénélope Bagieu. Valerosas. Mujeres que solo hacen lo que ellas quieren. El título ya tienta, ¿a que sí? Son dos tomos con quince historias cada uno y si sois un pelín curiosos os gustaran. Hay un poco de todo, actrices, rockeras, investigadoras, escritoras... historias que sinceramente, la mayoría yo desconocía. 
Y mi otra recomendación es distracción pura y dura, pero a veces necesaria. La trilogía Una corte de rosas y espinas. Me falta por leer el último libro que lo tengo en la estantería, pero los dos primeros libros me engancharon de manera brutal. La historia tiene todo, amor, acción, fantasía, piques legendarios. Los entendidos en la materia dicen que peca de ser un batiburrillo de muchas historias, pero para mí que soy nula en el género (mis conocimientos sobre fantasía se centran en Canción de hielo y fuego y algún libro de Brandon Sanderson) pues me pareció la mar de entretenida, adictiva e intensa. Para esos momentos en lo que necesitas evadirte y simplemente disfrutar, ¿qué más quieres?


Canciones que hablan de aceptación, de echar de menos, de volver a decir NO, rotundamente. Canciones que hablan del amor por mi tierra, del dolor por el atentado y la pena por lo de los últimos meses. Canciones de aprender a quererse y querer mejor a los demás. Canciones que reflejan enfado, tristeza y también paz y tranquilidad. Mi 2017 en canciones. (Podéis escucharlas pinchando encima de los títulos).

01. Seven nation army, de The White Stripes
02. Hell, de Tegan and Sara
03. Borne on the FM waves of the heart, de Against me! con Tegan Quin
04. Can't hold us, de Macklemore y Ryan Lewis con Ray Dalton
05. Pólvora mojada, de Rayden
06. Never give up, de Sia
07. What about us, de P!nk
08. Turn your light on me, de Lucy Schwartz
09. Cold little heart, de Michael Kiwanuka
10. Space Oditty, de David Bowie
11. Pay me back, de Aurora & The Betrayers
12. Cry to me, de Solomon Burke
13. Love, de Lana del Rey
14. Million reasons, de Lady Gaga
15. Horse's mane, de Animic
16. Over you, de Ingrid Michaelson con A great big world
17. Epilogue (La La Land Soundtrack), de Justin Hurwitz


¿Cómo se presenta el nuevo año? Pues voy a seguir desempolvando las listas #delañodelaparrala. Lo que quiere decir que voy empezar el año tal y como estoy terminando este. Leyendo narrativa contemporánea. Sin ir más lejos estoy leyendo Tan poca vida de Hanya Yanagihara, tenía previsto que fuera mi primera lectura del año, pero Lidia me dijo que era poner el listón muy alto para el resto de lecturas y leí un par de páginas y ya no pude parar. Así que terminaré el año a lo grande o lo empezaré, ya veremos. Os contaré.

También estoy preparando cambios en el blog, llevo semanas trasteando el diseño, siento que lo necesito para seguir y me he propuesto hacerlo. Seguir. No tirar la toalla y dar lo mejor de mí a quién quiera acompañarme.

¿Propósitos para el 2018? Cuidarme, en todos los aspectos posibles. Nada más.
¡Nos leemos el año que viene!

6 comentarios

  1. Qué nivelazo Mónica.
    -Tal vez hayas leído menos, pero qué bueno lo que has leído. Y tienes que contar sobre "Tan poca vida", que a mi me da mieditis.
    -Lo tuyo con la música está a otro nivel. Me alegro que hayas vuelto a hacer un recopilatorio, estoy segura que cuando pasen 20 años, los amarás aún más. Envidia total.
    -Y me alegra!!!!!!!!!!!! Me alegra muchísimo que sigas!!!!
    Beso grande.

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  2. Hola, Moni
    Podríamos hablar de libros (Nadie se opone a la noche... voy a intentar que no siga en mi estantería durante mucho más tiempo) y de música (me encanta tu selección... ¡cuánta música por descubrir!)
    Pero en realidad voy a decirte una cosa: esto es lo que tú haces. Lo que tú eres. Vienes aquí y nos regalas un poco de libros, un poco de música y un poco de ti (de vida).
    No eres ni el ruido, ni la copia. Así que olvida todo lo que te hizo daño, lo que te decepcionó, mételo en un cajón y no vuelvas a abrirlo. Olvida a quienes se quedaron por el camino. Yo te seguiré esperando el año que viene. Yo y muchos más.
    Un beso enorme.

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  3. En primer lugar, me alegra que decidieras reencontrarte y volver. Te lo he dicho mil veces, es un placer leerte.
    Me ha encantado tu manera de hilar ese momento del que hablas con estas lecturas que tantísimo te han aportado, tal y como hacías en la entrada anterior.
    Sobre "Tan poca vida", solo comentarte que a mí me dejó ko, es devastadora. Me cabreé porque mi edición tenía muchísimas faltas ortográficas, que espero hayan corregido, pero viendo un poquito cómo eres o mejor dicho, cómo sientes, te va a aportar mogollón, estoy super convencida.
    Un abrazo de Esthertxulandia para Villa Brandon.
    Muaks.

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  4. Ah, y sobre música, yo últimamente me animo mucho a guitarra acústica, jazz, soul, y géneros que permiten perderme en mis pensamientos y que me ayudan a que mi cabeza se llene de ideas que luego anoto y a veces comparto.

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  5. Estoy con Lidi, Moni, deja atrás aquello que no te aporta nada y cuenta lo que sume y aporte cosas positivas y te enriquezca! Tu pequeño universo es un #MustHave imprescindible ;)
    En cuanto a tus lecturas, pues son una maravilla, tengo pendiente a De Vigan, que ya la conocía por otra compi bloguera a la que también le gusta mucho. Almudena Grandes es otro de mis pendientes, de hecho no sé por qué no la he leído nunca, la verdad, porque cuando hace charlas o alguna entrevista sí que la suelo seguir y me gusta su forma de transmitir.
    De Lorca no te voy a decir nada, porque para mí es uno de mis básicos y Bodas de sangre es mi favorita de siempre, así que encantadísima con que te hayas dejado conquistar por su forma de ver el mundo y transmitir emociones ^^
    Tengo ganas de leer también a Oona y Salinger, a mi el Guardián entre el centeno, no me gustó nada, y no he vuelto a leer nada de él pero soy muy muy fan Charles Chaplin, he visto todas sus películas y Tiempos modernos es una de mis favoritas, así que todo lo relacionado con él suele encantarme jejeje
    La selección de música me la apunto que como somos spotyfriends la tengo a mano!Pero la de Sia, P¡nk y Michael Kiwanuka me encantan!

    Por un año lleno de cosas bonitas, Moni, te las mereces todas ;)
    ¡Un abrazo!

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  6. Hola guapa!
    Conozco a Delphine de Vigan por No et moi, que me leí hace mínimo cuatro años ya. No te recomendaría especialmente este libro pero si te gusta la autora y su estilo adelante :-)
    Tengo entre mis pendientes a El ruiseñor y a la trilogía de Maas.
    Espero que todos tus propósitos se cumplan en 2018 ^^
    besitos

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