What about love?

El mundo se nos está yendo a la mierda.

Me cuesta borrar de mi cabeza las imágenes de Barcelona, mi querida Barcelona, la ciudad dónde nací, crecí y fui feliz. Tampoco puedo borrar de mi cabeza el montón de mensajes que he leído estos días en las redes sociales y que me han puesto los pelos de punta. Mensajes intolerantes, racistas, pagando justos por pecadores. ¿De verdad vamos a culpar a todos por lo que hace un grupo de desalmados? ¿Vamos a caer en el mismo odio que ellos? ¿Vamos a meter a todos en el mismo saco por su procedencia o religión? Mensajes llenos de odio, de bromas macabras porque el atentado hubiera sido en Barcelona, siempre amparados por el anonimato que les brinda, por ejemplo, Twitter. Valientes gilipollas. ¿De verdad odiáis tanto a los catalanes? ¿De verdad importa que hablemos en catalán o castellano? ¿De verdad toda esa mierda es importante en un momento así? ¿En serio?

No sé qué futuro nos espera, no sé qué futuro les espera a nuestros hijos, a nuestros sobrinos, a futuras generaciones... Pero a mí me da miedo, mucho miedo. Quiero un mundo donde mis hijos puedan salir a la calle sin miedo a que alguien les arrebate la vida. Quiero un mundo donde puedan amar libremente, sea al sexo que sea sin ser señalados. Un mundo en el que puedan decir orgullosos de dónde son y nadie —y menos de su propio país— les diga algo fuera de lugar. Un mundo donde disfrutar y aprender de la diversidad cultural y no rechazar o juzgar tan alegremente. Un mundo más tolerante, más amable y más acogedor. Un mundo para todos, seas de dónde seas, creas en lo que creas y sientas lo que sientas. Un mundo justo. 

Pero hoy... Hoy, desde la rabia y la tristeza que siento, permitidme que diga que el mundo se nos está yendo a la mierda.

#Prayfortheworld

2 comentarios:

  1. A mí también me va estallar la cabeza viendo y leyendo lo que la gente piensa y publica (todos, incluidos medios de comunicación) y supongo que también iré a mi blog a gritarlo. Hace mucho que el mundo se va a la mierda, la cuestión es saber qué vamos a dejar cada uno a nuestro paso.
    Un beso enorme.

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  2. Tienes razón, a veces parece que el mundo se vaya a la mierda... pero yo prefiero quedarme con lo bueno. Las personas que intentaron ayudar a los heridos, las colas que se hicieron en los hospitales para donar sangre, las personas que se acercaron a la Rondas a repartir agua y alimentos a los que estaban atascados...
    La gente que de forma espontánea iniciamos una marcha por Las Ramblas al grito de "No tinc por" (no tengo miedo). El sentimiento que sientes cuando te acercas a los ofrendas en recuerdo a las víctimas, sientes que unidos no nos van a poder vencer, como cuando ayer los vecinos de Las Ramblas expulsaron a una manifestación fascistas.
    Yo aún tengo esperanza...En Twitter se ha visto lo peor del ser humano pero también he visto iniciativas muy bonitas.
    Ten un poco de esperenza ;)
    Besos

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