Crash. Cuando todavía buscas algo más extraordinario

Supongo que algunos pensaréis "Ha vuelto, pero ya no reseña" y es cierto, volví y desde entonces sólo he escrito un puñado de entradas y entre ellas, únicamente una reseña. No es que haya perdido las ganas, o al menos, no del todo, es simplemente que cuando tomé la decisión de volver me hice una lista de las cosas que no haría de nuevo y uno de los puntos de esa lista era: Escribiré sólo cuando me apetezca y de lo que me apetezca. Y lo estoy cumpliendo a rajatabla.

Hoy no tenía previsto escribir nada, pero en los últimos días me he pegado un atracón de romántica de esos que me gusta darme cuando necesito evadirme, y después de poner mis valoraciones en Goodreads recordé una conversación que tuve hace unos días con Lidia. Yo le decía que para mí la romántica ha terminado siendo esa clase de literatura que utilizo para evadirme, para no pensar en nada y ya está. Y posiblemente esa sea la función de muchas autoras, incluso de muchas lectoras, entretener y ser entretenidas, sin más pretensiones y es genial, a veces se necesita algo así, pero a mí la mayor parte de las veces ya no me basta. Hoy ya no me basta. Cuando termino una novela romántica el 90% de las veces pienso con cierta pena "todavía busco algo más extraordinario". La frase no es mía, es la frase memorable que le decía Bridget Jones a Daniel Cleaver en un momento cumbre, y que yo con dieciocho tiernos años ya no la olvidé. Cómo tampoco olvidé la difícil tarea de encontrar a mi particular Mark Darcy, ese que me quisiera tal y como era. Pero volviendo al tema de la novela romántica y dejando de lado a aquella Mónica canija, hace muchos años que leo este género y ahora, con treinta y dos años me doy cuenta de lo que realmente me gusta de él. Me gusta sentir, me gusta emocionarme y me gusta que me estruje el corazón. ¿Cuál es el problema? Que estoy cansada de leer la misma historia una y otra vez, que la originalidad cada vez brille más por su ausencia y que parezca que cualquiera se puede sentar delante de un teclado y escribir una historia. Esto no pasaba antes. ¿Soy la única que siente que el género está de capa caída? Cómo lectora de romántica quiero que la historia traspase el papel y se me pegue en la piel, quiero sentir en mi carne lo que sienten los protagonistas y que la emoción me reviente el pecho. Quizá pido demasiado, quizá además de kamikaze lectora tenga que empezar a describirme como lectora romántica encabronada y exigente. Pero cada vez que entro en Goodreads y veo las tropecientas estrellas que tienen novelas que a mí me han dejado totalmente fría pienso "o tienes el corazón muy negro o el morro demasiado fino" —también se me pasa por la cabeza lo parda que la están liando las editoriales, pero eso ya es otro tema en el que no voy a entrar porque prefiero seguir fingiendo que vivo en el mundo (blogger) de la piruleta y que todo me resbala como si me hubiera untado en mantequilla—.  He llegado a un punto que no necesito sólo una buena novela, necesito que la autora con sus palabras sea capaz de hacérmela llegar, de hacérmela sentir y que cuando vea la palabra FIN sienta cierta tristeza al despedirme de sus protagonistas. Llegar a sentirlos cercanos, reales, de carne y hueso. 

Supongo que hoy me he levantado profunda, reflexiva y tocapelotas, y necesitaba decir en voz alta lo que se me pasa por la cabeza, o por lo menos una parte, quizá con el fin de no sentirme la perra verde del reino. Tenía intención de hacer una entrada hablando de un porrón de novelas románticas que he leído últimamente, a ver si saco tiempo (y ganas) y os la traigo. ¿Os gustaría?

Esta vez voy a ser muy obvia con la canción del final del post y voy a poner a Zahara, ya que estoy leyendo su novela Trabajo, piso, pareja. Y también porque Crash es lo que hace mi pobre corazón cuando termino de leer otra novela romántica clonada. Otra más. No sé si el Crash es de pena o de mosqueo, todavía estoy meditándolo...

6 comentarios:

  1. Hola, Moni.
    Coincido en todo. Y yo ya estoy en este punto en el que huyo de la romántica... y es una pena (pero vamos, después de ver ayer la portada y la sinopsis de lo nuevo de Titania, esa especie de fanfic sobre Ronaldo, me bajo). He decidido que voy a leer más narrativa y que voy a dejar de leer lo que el resto del mundo, salvo muy contadas ocasiones (estoy deseando que llegue el 26 y se cargue en mi kindle "¡Piratas!").
    Y también, y en eso estarás de acuerdo, voy a dejar de seguir a la gente que tarde o temprano te decepciona (y ya sabes de que te hablo, bonita).
    Creo que necesitamos muchas entradas reflexivas y que cada vez el cuerpo nos pide más hacerlas... tal es nuestra frustración ante lo que vemos.
    No me enrollo más.
    Un beso (nos vemos en nada!!!)
    PD: Ya me dirás que tal Zahara...

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  2. Nos hacemos mayores y no nos la dan, eso es lo que pasa.
    Siempre he defendido que debe haber de todo, lo hice cuanto faltaba lo que ahora abunda y me da que ahora es tiempo de recordar lo que antes había. En fin, como Bridget, sigamos buscando lo extraordinario.
    Besitos

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  3. ¡Hola, Mónica!
    ¿Te puedes creer que es un tema al que justamente ayer (y muchos otros días, ya que estamos) le estuve dando vueltas? Cada vez hay menos cosas que me lleguen en romántica, cada vez pongo más pegas a muchas de las cosas que leo, y aunque una parte de mí cree que eso es bueno porque ya no me convence cualquier cosa como antes, no puedo evitar pararme a pensar en si es que la cosa de verdad está tan mal como pinta, si es que estoy pasando por una racha muy exigente o que me estoy volviendo demasiado crítica y tiquismiquis. No me quiero imaginar tú, que llevas tantas novelas a tus espaldas. Sigamos buscando algo aún más extraordinario, yo creo que estamos en nuestro derecho.
    ¡Un beso!

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  4. Hola Mónica!!
    Qué te puedo decir, que pienso igual que tú, que te entiendo porque de un tiempo hasta esta parte muchas historias son más de lo mismo, y que hay pocas novelas que te hagan sentir, que te emocionen, en las cuales no quieras despedirte de los personajes, y que no sé dónde irá a parar todo esto. Así que yo también busco aún algo más extraordinario!!
    P. D. Como me he reído con el comentario de Lidia sobre el fanfic de Ronaldo ;)
    Un beso!!

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  5. Hola Mónica!
    Yo también estoy buscando algo que me haga emocionar, como lo hacia antes, sentir esas mariposas revoloteando en el estómago. He encontrado libros que consigue emocionarme, pero cada vez son menos. Además últimamente, espero encontrar algo más que una historia de amor, quiero leer una novela con subtramas, con un contexto histórico cuidado, supongo que busco algo que me enseñe cosas, que me hagan pensar.
    Yo no creo que el problema sea que nos cuenten la misma historia, si no la forma de hacerlo, los clichés, los tópicos siempre estarán. Lo importante es que el autor consiga emocionarte, hacer que empatizes con los protagonistas. Que sean capaces de llevar la historia típica un paso más allá.
    Llevo una temporada que me apetece releer esas novelas viejas que tengo en casa, y que me hicieron enamorarme del género.
    En cuanto al fanfic de Ronaldo... En un primer momento me quede en shock pero después se desperto mi curiosidad, supongo que debe ser mi faceta friki jajaja Voy a leer la prueba gratuita de Amazon ;)
    Besos

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  6. Pues a mi me encanta cómo has vuelto. Me encanta.
    Totalmente de acuerdo. Las novedades no me llegan. Pienso, ¿tan exigente, soy?, pero entonces apareces tú y más gente en la que confío, y lo dicen en voz alta.
    Una pena. Más cuando te pones a pensar que no toda la culpa la tienen las editoriales.
    Por suerte, yo que he leído muuucho menos que tú, aún me quedan libros antiguos que leer y estrujar. También a mi me apetece leer romántica cuando necesito evadirme, y creo que me queda una laaaaarga temporada de eso.
    Me ha encantado el post y me gusta muuuucho el rumbo del blog!!
    Beso grande.

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