SEPTIEMBRE

Septiembre da sus últimos coletazos, es increíble lo rápido que pasa el tiempo, ¿verdad? Hoy hace dos meses que estaba en la estación Joaquín Sorolla de Valencia maletorra en mano esperando mi tren. Podría haber sido un viaje cualquiera, como los muchos que hubieron antes con destino a Atocha, pero este iba a cambiar mi vida y ponerla patas arriba.

Septiembre ha estado marcado por esas Cosas que hacen que tener un blog no valga la pena. He visto la cara fea de este mundillo, aunque ya hacía tiempo que había cosas que no me terminaban de gustar y esa lista cada día sigue creciendo. ¿Pero sabéis también qué me ha quedado confirmado? Que realmente hay gente que ama leer y escribir, que pone toda su ilusión, sus ganas y su dedicación a su blog. Gente que no espera nada, que no se lucra, que simplemente comparte su amor por los libros con los demás. Esa gente tristemente me he dado cuenta que es una minoría, y muchas veces ninguneada, pero gracias a quién sea justamente una pequeña parte de esa gente es la que comparte lecturas conmigo y me comenta a diario. La que me ha apoyado cuando más enfadada o triste estaba con lo sucedido, la más humana y respetuosa. La que hace que tener un blog sí valga la pena.

Septiembre también ha sido el mes que he retomado la lectura, he podido leer casi a diario, aunque fuera un par de páginas y me ha sabido a gloria bendita después de tanto trajín con la mudanza. He tenido muy buenas lecturas cómo Por siempre unidos de la (grandísima) Taylor Jenkins Reid o Tal vez tú de nuestra Alice Kellen, que si en romántica juvenil es un delicia no os la podéis perder en romántica adulta. #JackDeberíaSerIlegal MUY ILEGAL.
También me he reencontrado con la erótica que me gusta, la erótica de calidad, la erótica de Shayla Black que con Toda para él, noveno volumen de los Guardaespaldas, sigue dejando al nivel del betún a todos esos "Greys" clonados que pueblan las librerías.
Pero no todo podía ser maravilloso y cayó en mis manos el libro equivocado, o lo que es lo mismo, el libro que tanto me ha tocado las narices este mes, que no es otro que El chico equivocado de Jana Aston. Y siguiendo un poco con los hashtags y por ponerle una pizca de humor al asunto #LukeDeberíaLavarseLaBoca (con lejía a porrillo). ¿Puede ser tema de la traducción? Puede ser, quizá su bocaza en versión original suene más fina —cosa que dudo, la verdad— pero en todo caso, pu*a es pu*a, aquí y en Pekín.
Y vuelvo de nuevo a ponerme tiernota para hablaros de Laura y Mateo —ese hipster que quita el sentido—, de la bilogía Laura va a por todas de Marta Francés. Por fin descubrí qué ocurría con esta pareja en Laura llega al final del camino y aunque no fue lo que esperaba, me pareció una historia bien bonita.
Después de este batiburrillo de lecturas todavía me faltaba la sorpresa del mes, el descubrimiento que hice con Abril Camino y sus novelas Sangre y tinta y Pecado, penitencia y expiación. De la última os hablaré pronto, pero ¡vaya ovarios tiene Abril! Es una historia que no deja indiferente y que puede no gustar a todo el mundo —a mi no me ha hecho mucha fiesta—, así que arriesgarse de esa manera con su primera novela y, para más inri, autopublicada es de ser valiente, muy valiente.
Y la guinda de mi septiembre lector la ha puesto Marisa Sicilia con su Forajido, y lo de guinda le viene al pelo, porque es dulce, tierna y muy bonita. Tom y Felicity os robarán el corazón en unas poquitas páginas, estoy convencida.

Aunque el mes se me ha pasado volando, sí, me está dando tiempo estos últimos días de viajar con mis chicas del Club de Lectura #DeViajeLiterario esta vez con Oculta de Kendra Elliot. ¡Ahora mismo me tiene intrigadísima!


¿Y la música? Septiembre suena a Setting the world on fire. Septiembre tiene una vez más la voz de P!nk, habitual en la banda sonora de mi vida desde hace quince años. Esta vez es una colaboración con Kenny Chesney y el vídeo es precioso. Y hablando de las bandas sonoras, ¿os he contado que hago listas de Spotify anuales? Desde hace unos años hago listas con las canciones que me han acompañado lo largo del año. Una pequeña parte de esas listas la comparto cada 31 de diciembre en mi blog personal —M llamando a tierra—, pero este año he pensado hacer una imagen chula y pasarlas a un CD o algo así más físico, para escucharlo dentro de un tiempo y que se me pongan los pelicos de punta recordando momentos. Soy una moñas, qué le vamos a hacer. Setting the world on fire ya está en la lista de este año para recordar estos primeros dos meses en Villa Brandon.

SANGRE Y TINTA, de Abril Camino

NEW ADULT
SANGRE Y TINTA


Lo último que necesita es que por la puerta de su estudio de tatuajes 

aparezca una chica con ganas de marcarse el cuerpo y desnudarle el alma


Hacía muchísimo tiempo que me quería estrenar con Abril Camino, he seguido sus publicaciones de cerca y siempre me han tentado. Quizá la novela que más llamaba mi atención era Pecado, penitencia y expiación por el tipo de historia y porque algo dentro de mi me dice que no me va a dejar indiferente. Pero la publicación de Sangre y tinta trastocó el plan que tenía inicialmente, porque a pesar de ser una historia New Adult —últimamente estoy algo cansada del género— tenía algo que me llamaba a gritos. La historia puede que sea un poco más de lo mismo, pero la pluma de Abril me ha conquistado totalmente. Y Camden es la clase de protagonista que me gusta, con unos valores y un amor por su familia que queda patente durante toda la narración y eso me ha encantado. Un chico fiel a sí mismo, con las ideas claras y muy humano. Me ha gustado que no sea el típico gallito de corral —ya sabéis que ese tipo de protagonistas de la novela juvenil me dan urticaria y para mi desgracia abundan como las setas en otoño—.

Ni Camden ni Amanda han tenido una vida fácil. Él ha crecido en una familia rota y se siente culpable de no haber estado al lado de su hermano Matt en los peores momentos. Ahora, con veinticuatro años, su único objetivo es recuperar la custodia de su hermana Lucy y construir un hogar feliz para los tres, aunque tenga que dejarse la piel y el corazón por el camino. Amanda con sólo dieciocho años dedica su vida a cuidar de su madre tetrapléjica, es lo único que tiene en el mundo, lo único que le queda después del fatídico accidente que cambió su vida para siempre.

Los caminos de Camden y Amanda se cruzan en el estudio de tatuajes de Camden, Amanda lleva tiempo queriendo tatuarse algo muy significativo para ella, es su regalo de cumpleaños, el único regalo que necesita. El primer encuentro entre ellos no es nada bueno, pero Amanda no ceja en su empeño de conseguir su tatuaje y le planta cara, con la misma madurez con la que planta cara a la vida y de una manera que logra desarmar a Camden por completo. Desde ese mismo momento, a raíz de ese primer tatuaje, inician una relación de amistad y complicidad, un apoyo necesario para escapar de esa triste rutina que ambos tienen. Camden no quiere dar ningún paso en falso con Amanda, no quiere complicarle la vida ni hacerle daño. Es mucho el peso que carga sobre sus hombros, mucho más de lo que parece y lo último que necesita es romperle el corazón a esa chica tan dulce y buena, la única chica por la que haría lo que fuera. La única chica que ha conseguido que piense que un futuro es posible. Que Camden Reed, el supuesto chico malo de Hot Springs, también merece su final feliz. Pero es difícil controlar los sentimientos, es complicado contenerse cuando tu corazón te pide que te dejes llevar, que disfrutes de ese rayo de luz que te ofrece esa persona, la persona que te complementa. La persona que te hace feliz. 

Camden acaba dejando salir todos esos sentimientos que le provoca Amanda, olvidándose de todos los motivos por los que no deberían estar juntos. Olvidándose de todo aquello que podría alejarla de su lado y de su vida. E inician una historia dónde el amor rebosa por todas partes. Porque Amanda y Camden son de esos personajes a los que les coges cariño, por su forma de ser, por su manera de afrontar las cosas feas de la vida, por su forma de quererse tan incondicionalmente y de manera tan pura. Y con Matt y la pequeña Lucy —secundarios de lujo— forman una familia preciosa y entrañable que ha conseguido tocarme el corazón.

Cómo decía puede que la historia resulte más de lo mismo, pero tiene una esencia diferente, un toque distinto, que no sé bien cómo explicar pero a mi sin ninguna duda me ha llegado. ¿Será la pluma de Abril Camino o será la historia de Sangre y tinta? Ahora que llevo en danza Pecado, penitencia y expiación —casi he solapado ambas lecturas porque necesitaba más Abril Camino— puedo afirmar que es la pluma de Abril, tiene algo que engancha. Para mi ha sido uno de los grandes descubrimientos literarios de este año y ya tengo a los hermanos Sullivan en la recámara.

OTRAS RESEÑAS DE ABRIL CAMINO

Pecado, penitencia y expiación

LAURA LLEGA AL FINAL DEL CAMINO, de Marta Francés

ROMÁNTICA CONTEMPORÁNEA
LAURA LLEGA AL FINAL DEL CAMINO — Laura va a por todas #2


Disfruta del ahora, deja atrás el ayer


Laura llega al final del camino comienza justo dos semanas después del final de Laura va a por todas. Laura intenta seguir adelante después de la dolorosa marcha de Mateo. Un nuevo trabajo, quizá el principio de una nueva ilusión con Luis... Va un poco a tientas, ya no pisa en suelo firme, simplemente se desliza por los días sin poder olvidar a Mateo. Aquel que le hizo creer en el amor de verdad, esa clase de amor que se nota con una simple mirada y que te acelera el corazón con un solo roce. Un amor que ya no existe, se ha quedado en el pasado y cuando lo has tenido, cuando has sido completamente feliz es muy difícil seguir adelante sin pensar en lo que perdiste. Sin llorar por lo que pudo ser y ya no será.

Pero la vida de Laura dará un nuevo giro cuando se vuelva a encontrar con Mateo. Un Mateo que ya no es su Mateo, pero que quiere estar de nuevo cerca de ella, quiere recordar lo que un día fueron. Quiere volver a sentir, o por lo menos intentarlo. Una nueva oportunidad para ambos, pero quizá otro paso doloroso para Laura. ¿Y si Mateo vuelve a abandonarla? ¿Y si jamás vuelve a ser su Mateo? El Mateo de antes, el Mateo que estaba locamente enamorado. ¿Y qué pasa con Luis? Su apoyo incondicional durante la ausencia de Mateo, su amigo, su confidente, ¿quizá algo más?

Cómo veis intento no soltar ni prenda sobre qué ocurría con Mateo y Laura en el primer libro, pero cómo ya os dije en la reseña de Laura va a por todas el final fue un giro genial por parte de la autora. Un giro que no era original, porque se ha visto en alguna película romántica, pero era efectivo porque podía dar mucho juego en este desenlace. Para mi finalmente no ha dado todo el juego que podría haber dado, o todo el juego que yo esperaba. Será que soy una sufridora y quería que las cosas fueran más despacio, más reales, más tangibles, esperaba más sentimiento. Esperaba más.

Sentimiento ha habido, claro que sí, ha habido un par de momentos que se me han empañado los ojos, era inevitable no ponerme en la piel de Laura y no sufrir con ella, sentir su impotencia y su tristeza en esos momentos en los que tenía a Mateo delante y no era su Mateo. Pero me ha faltado algo más, me ha faltado ese pellizco en el corazón que una historia de este tipo pienso que requería, y mi corazón en este caso no lo ha sentido y confieso que lo ha echado en falta. He estado esperando ese pellizco desde la primera página.

(...) Mateo se marchó de mi vida y yo me quedé navegando a la deriva en un mar de lágrimas. Creí que todo llegaba a su final y que nunca más encontraría a nadie que ocupara su lugar. En realidad tampoco quería que nadie lo reemplazara. Lo quería a él, a Mateo.

A pesar de que este desenlace no me ha llenado como esperaba, la historia de Laura y Mateo merece ser leída, pero os aconsejo que lo hagáis del tirón, como si sólo fuera un libro, así la disfrutareis de otro modo. Sentiréis ese primer encuentro entre Laura y Mateo, ese flechazo súper divertido en plena boda, sus primeras miradas, sus primeros besos y todos esos sueños e ilusiones que van construyendo poco a poco. Las despedidas maleta en mano, las lágrimas y esos reencuentros que te ponen la piel de gallina. El dolor del final inesperado. La impotencia, los sueños rotos, la confusión, el empezar de cero sin poder dejar de mirar atrás. Y el reencuentro. Ese reencuentro soñado pero que parecía no llegar nunca. Volver a avivar un amor que no había muerto, un amor que siguió intacto pero aguardaba silencioso. Un amor tan bonito que podría durar mil años.


OTRAS RESEÑAS DE MARTA FRANCÉS

Laura va a por todas (Laura va a por todas #1)

FORAJIDO, de Marisa Sicilia

ROMÁNTICA HISTÓRICA / CUENTOS Y RELATOS
FORAJIDO


Si un irlandés atractivo, peligroso y reclamado por la justicia 

se cruza en tu camino y pone todo tu mundo del revés, 

¿qué otra cosa puedes hacer más que dejarte llevar por él?


Lo prometido es deuda, dije que traería la reseña del Club de lectura esta semana y aquí está. Y no, no dejo el blog, tampoco voy a dejar que ganen "los malos". Gracias por todos los mensajes bonitos que me habéis dejado estos días aquí y en las redes sociales. Me habéis emocionado y sorprendido a partes iguales. No sé cómo agradecer tanto cariño, en serio. Y ahora, vamos al lío...

Muchas veces hay novelas que me gustan y nunca escribo nada sobre ellas. Esta es una de esas veces en las que no tenía planeado escribir nada, simplemente había disfrutado de la historia y ya está. Pero me parecía injusto no hablaros de Felicity y Tom, de los corazones que me salieron por los ojos y la sonrisa permanente que tuve durante toda su historia. Pensaba quedarme todo eso para mi, sólo para mi y más después de los últimos acontecimientos.

Forajido es una historia corta, de esas tan cortitas que habitualmente no me suelen llenar precisamente por su brevedad. Y no os voy a engañar, en este caso también me hubiera gustado que fuese más larga, pero me he quedado satisfecha con lo que Marisa Sicilia nos ofrece, porque es tan bonito, dulce y tierno que es imposible que no saborees al máximo esta novelita ambientada en el lejano oeste.

Con Marisa siempre me ha pasado algo raro y es que nunca he logrado conectar al 100% con sus protagonistas. Sé que muchos os estaréis echando las manos a la cabeza y lo entiendo, sé que posiblemente los puntos fuertes de las historias de Marisa, además de la forma tan bonita de escribir, son precisamente sus protagonistas por lo diferentes que suelen ser a lo que estamos acostumbrados en la novela romántica. Lidia (de Cielos de Papel) —a la que tendré que hacer co-administradora del blog por la cantidad de veces que la nombro— me dijo que Forajido me gustaría y sin haberlo leído sabía que daría en el clavo, me tiene cogida la medida y nunca falla recomendándome lecturas. No estaba equivocada, tenían que llegar Felicity y Tom para poder desterrar al olvido el "no sé conectar con los protagonistas de Marisa Sicilia". ¿Pero es qué hay alguien que no sea capaz de conectar con esta pareja tan adorable? Estoy convencida de que no.

Felicity es maestra, treintañera y solterona, y para la población masculina de Carsons también es una mojigata y una impertinente. Sobre todo cada vez que la ven aparecer por las puertas abatibles del saloon dispuesta a llevarles por el "camino correcto". Resoplan, miran hacía otro lado y maldicen en voz baja esperando el temido sermón. Pero ese día todo es diferente, entre los clientes habituales hay uno que no lo es, uno con una mirada fría como el acero que no se achanta ante la palabrería de Felicity y le responde de una manera que ella no espera. Pronto descubre que ese hombre no es otro que un fugitivo conocido como Tom el irlandés y que se ha metido el boca del lobo, porque cuando el sheriff aparece ese hombretón irlandés decide tomarla como rehén para escapar. Y la fuga de Tom con Felicity es justamente la historia, porque en esa fuga surge una historia de amor inesperada y dulce. Una pequeña historia con diálogos chispeantes que página a página se van convirtiendo en tiernos y bonitos —sin dejar de tener un punto divertido—. Se van acercando, se van conociendo y van floreciendo los sentimientos convirtiéndose en unas pocas páginas en una de las parejas literarias más lindas que "he conocido" este año.

A veces una historia sencilla, fresca y entretenida es lo que te pide el cuerpo. Pasar un par de horas estupendas en compañía de unos personajes que te hacen sonreír y te enternecen, sin más pretensiones que disfrutar y evadirte. Y para las amantes de los epílogos os digo que sí, que Marisa son regala un epílogo precioso, de esos que a las románticas empedernidas nos hacen suspirar. 

El broche de oro de esta lectura lo ponen mis chicas del Club de Viaje Literario, aún estamos a medio gas después de las vacaciones veraniegas, pero unas cuantas nos hemos juntado para este piscolabis de la mano de Marisa Sicilia. Podéis leer sus opiniones AQUÍ. ¿Os animáis a conocer a este atractivo forajido y a su manzanita? 

Cosas que hacen que tener un blog no valga la pena


Los que me leéis habitualmente, y sobre todo, los que me conocéis un poquito sabéis que en mis reseñas hay mucho de mi. Mi forma de hablar, mi forma de expresarme. Escribo como si les estuviera contando a un grupo de amigos lo que me ha parecido un libro, por eso quizá resultan tan cercanas mis opiniones, o tan de "andar por casa" como yo digo. Nunca he querido sacar nada con el blog, empecé en este mundillo por el placer de escribir, porque siempre me ha gustado escribir, lo haga mejor o peor, pero siempre lo que escribo es muy mío. Tan mío que si alguien copia mis palabras o expresiones y se las lleva a su blog se nota a leguas. Y no me considero una persona especialmente avispada.

Estoy enfadada pero también estoy triste porque cada vez me gusta menos el mundo blogger y tengo la sensación de que esto ha sido la guinda, que quizás me levante un día y ya no tenga ganas de seguir aquí. Mi blog es muy chiquitín, vosotros lo sabéis, se pierde entre miles de blogs con diseños geniales y el doble de contenido. Pero es muy personal porque me implico en él al 100%, en algunas reseñas me abro en canal y a veces escribo de más, cuento demasiado de mi. ¿Entendéis que un blog grande —gigante en comparación con el mío— tenga que picotear de reseñas ajenas para poder escribir las suyas? Yo no lo entiendo, le he dado muchas vueltas antes de sentarme a escribir esto y siempre he llegado a la misma conclusión.

Me gusta escribir, me gusta mucho y no quisiera dejar de hacerlo. Normalmente escribo reseñas positivas porque cuando un libro me da el pellizquito en el corazón sólo tengo ganas de contároslo. Seguro que a vosotros también os pasa. Mis malas lecturas normalmente se quedan en el olvido —o con una breve opinión en Goodreads—, pero a veces también me apetece hablaros de esas historias que no me han dejado huella, me parece lo más honesto que puedo hacer y pienso que es algo que también enriquece este pequeño rincón. Siempre, siempre, aunque el libro a mi no me guste os animo a que lo leáis y me deis vuestra opinión porque me encanta cruzarme con comentarios diversos y diferentes a los míos. ¿Alguna vez he dicho "No leáis este libro"? Nunca de mi boca o de mis dedos saldrá "este libro es malo", porque para gustos están los colores. De hecho, no suelo poner una estrella prácticamente a ningún libro porque me parece una putada ser tan dura con un escritor sea español o de la Cochinchina con el trabajo que debe tener escribir una novela. Así de cabrona soy, fíjate. Pues sí, os tengo que decir que también me han tocado las narices por este tema. Hacer una mala crítica no está bien visto, aunque la hagas desde el respeto y poniéndole todo el cariño. Una opinión negativa parece ser que es menos válida. Tenemos que respetar una opinión positiva, pero el respeto se pierde por el camino si la opinión es negativa. Genial, ¿verdad?

¿He ofendido a alguien alguna vez con mis reseñas? ¿Debería ser más comedida o más correcta? De verdad, decidme, porque ahora mismo estoy un poco perdida.

Ayer tuve una noche fantástica cómo podéis comprobar (Ironía a tutiplén).

Esta semana os traeré una pequeña reseña de una lectura que hice con mis chicas del Club De viaje literario que ya teníamos programada. Y después me daré unos días para gestionar el morro de unos y la tontería de otros. Ojalá nunca más tenga que escribir una entrada así... Ojalá.

EL CHICO EQUIVOCADO, de Jana Aston

ERÓTICA
WRONG — Los chicos #1


¿Y si resulta que el hombre con el que Sophie ha tenido sus fantasías más escandalosas 

acabara siendo cualquier cosa menos el chico equivocado?


El libro equivocado, eso es lo que ha sido para mi esta historia de Jana Aston. Las opiniones en Goodreads eran buenas, la sinopsis era atractiva, poco más hacía falta para que me animara a leerlo. Empiezo a pensar que soy una lectora kamikaze. 

Sophie es una chica universitaria que siempre se equivoca con los chicos con los que decide salir. Trabaja en una cafetería y está prendada de Luke, un hombre atractivo que cada martes compra su café matutino allí. Un hombre atractivo bastante mayor que ella. Para Sophie es una especie de fantasía, sabe que es prácticamente imposible que vea a Luke fuera de la cafetería. Hasta que se topa con él en el sitio menos pensado, en la consulta del ginecólogo. Porque sí, Luke no es otro que el doctor Lucas Miller, el ginecólogo que le va a recetar a Sophie los anticonceptivos.

Cómo veis la historia pintaba divertida y fresca, y no os niego que me estaba resultando entretenida, hasta que Luke ha abierto su sucia —sucísima— boca y lo ha mandado todo un poco al garete. No soy nada quisquillosa con el vocabulario que emplean los protagonistas de los libros que leo, siempre y cuando sea acorde al personaje. Tampoco soy de morro fino en cuanto a esa "charla picantona" que se puede tener en determinados momentos, y más en novelas dónde hay escenas sexuales explícitas. Lo que no me entra en la mollera es que un protagonista como Luke Miller suelte perlas por esa bocaza suya cómo por ejemplo "Eres terriblemente pura para ser tan p**a". Posiblemente esta frase sea la que me ha dejado más descolocada, aunque hay algunas otras que también tienen tela marinera. No sé a vosotras —hablo en femenino por la mayoría aplastante de mujeres que me leen, y porque creo que este tema les escamará más a ellas—, pero a mi me sueltan algo así, sea en el momento que sea, y se acabó la fiesta. ¡Hasta luego, Lucas! Nunca mejor dicho...

Es la primera vez que me pasa algo así con un libro, cómo os decía creo que el principal problema es que no me pega nada con el perfil que la autora hace de Luke. El caso es que estaba tan confundida que escribí una pequeña opinión en Goodreads para saber si el problema con esta historia había sido mío o había más gente a la que le había ocurrido lo mismo. Y mi sorpresa fue que había varias lectoras que opinaban exactamente igual que yo, cosa que fue un alivio, porque una vez más me estaba sintiendo como la perra verde del reino por poner una valoración tan regulera cuando abundaban las estrellas.

Pero ahora voy a lo importante, ¿recomiendo la novela? Pues obviando la boquita de piñón de Luke os puedo decir que es una historia entretenida, pero que prometía más de lo que al final ofrece, por lo menos en mi caso no ha sido una historia para tirar cohetes. Ha habido algunos detalles que podrían haber dado mucho juego y al final la autora ha mareado la perdiz y los ha dejado tal cuál. O les ha dado el carpetazo sin ninguna explicación —tema Gina y tema familia de Luke, por poner un ejemplo—. Vamos, que es una novela muy normalita y considero que bastante olvidable comparada con otras que hay en el mercado mucho más románticas, mucho más bonitas, mucho más excitantes y mucho más de todo.

LAURA VA A POR TODAS, de Marta Francés

ROMÁNTICA CONTEMPORÁNEA
LAURA VA A POR TODAS — Laura va a por todas #1


¿Quién era ese? 

No tengo ni idea, pero acabas de conocer a mi futuro marido


No empecé con Marta Francés de la mejor manera posible, leí hace cosa de un año Cambio de destino y no logró convencerme. No es que la historia no me gustara, pero para mi gusto podría haber dado mucho más de sí. Seguro que conocéis esa sensación cuando un libro no ha conseguido darte lo que esperabas, o no se ha desarrollado como a ti te hubiera gustado.

La novela romántica está en auge en nuestro país, cada día salen autoras nuevas queriendo darle un soplo de aire fresco al género, y a veces, es complicado conseguir leer a todas. Soy una persona, que como ya sabéis, me tiro a la piscina fácilmente en cuanto a leer a autoras noveles se refiere. Sabía que con Marta Francés repetiría, no suelo guiarme por la opinión de una sola novela —a no ser que esa novela sea infumable, claro, al grado masoquismo no llego—. Quería seguir descubriendo a Marta Francés y su Laura me parecía una buena oportunidad.

Laura nunca ha tenido demasiada suerte en el amor y ha llegado a esa edad, rozando la treintena, en la que desea conocer al hombre de su vida de una vez. Es la única de su grupo de amigas que a día de hoy sigue sin pareja, la única que va a asistir sola a la boda de su mejor amiga Elena. De una boda sale siempre otra boda, o eso dicen. Y allí, entre vestidos de fiesta, copas y música conoce a Mateo, amigo del novio. Un encantador hipster con el que desde el primer momento conecta.

Laura y Mateo deciden darse una oportunidad, a pesar de tener el hándicap de la distancia, puesto que Mateo, aunque también es de Zaragoza, lleva algunos años viviendo en Barcelona por motivos laborales. La distancia no les resulta fácil a ninguno de los dos, Laura nunca ha creído en la relaciones a distancia y su entorno le dice constantemente que no se fíe de Mateo. Pero la relación con el paso del tiempo se consolida, sus lazos son más fuertes y las despedidas mucho más difíciles. Se ven siempre que pueden, pero ya no les basta, quieren más. Se han enamorado locamente. Las cosas no pueden irles mejor, no pueden ser más felices, han tomado una decisión que les cambiará la vida y la ilusión les invade. Pero de repente todo se desmorona como un castillo de naipes.

(...) La canción que comienza a sonar a través de los altavoces del Golf de Luis consigue que se me pare el corazón por un instante. A Mateo le encantaba... Siempre la ponía en el coche y la cantaba a pleno pulmón. Mumford and Sons, «I Will Wait». Me dijo lo que significaba en varias ocasiones y se me ha quedó grabado en la mente. De repente sus recuerdos inundan mi subconsciente: su risa, sus besos, el sonido de su voz, sus caricias, su mirada llena de amor... 


 «Because I will wait, I will wait for you... And I will wait, I will wait for you...» 
 Te esperaré... 
 Esperarte...

Mateo os tengo que confesar que me ha conquistado desde el minuto uno, he caído rendida a sus pies, igual que le pasa a Laura. Es un encanto —y tiene barba, esto para mi siempre es un plus, soy pro-barbas. Más protagonistas barbudos, please—. Pero también os tengo que reconocer que yo esperaba que en algún momento ese Mateo tan estupendo se resquebrajara, pero... el final me ha sorprendido, no esperaba que pasara algo así y ese giro me ha parecido muy bueno. De hecho las cuatro estrellas se las pongo sólo por ese final. No es original, pero sí efectivo y puede dar mucho juego. Hay en concreto un capítulo —el capítulo Barcelona— que me ha encogido un poquito el corazón. Ese momento en el que sabemos cómo se siente Mateo, su impotencia, su tristeza, el vacío que le oprime el pecho sin saber el motivo. Un punto y aparte agridulce para una historia de amor tierna.

Laura va a por todas es una historia cortita, divertida, fresca, sencilla, ágil, con un final que toca el corazón. Es sólo el principio de la historia de Laura y Mateo, una historia que sigue con Laura llega al final del camino y que estoy deseando leer. ¿Os animáis?



OTRAS RESEÑAS DE MARTA FRANCÉS

Laura llega al final del camino (Laura va a por todas #2)

POR SIEMPRE UNIDOS, de Taylor Jenkins Reid

SENTIMENTAL
FOREVER, INTERRUPTED


Una historia increíble sobre la muerte, 

el duelo y el amor verdadero


Es el tercer día desde que terminé de leer Por siempre unidos que enciendo el portátil. De estos tres días, dos de ellos lo encendí, me senté delante de la pantalla y volví a apagarlo porque no me salía ni una palabra. Cuando hace unos meses compré los dos libros de Taylor Jenkins Reid tuve la corazonada de que Por siempre unidos me marcaría. Y así ha sido, pero no pensaba que lo haría hasta este extremo. A lo largo de mi vida como lectora ha caído en mis manos más de una novela de amor que trataba el tema de la muerte y el duelo, pero ninguna como la de Jenkins Reid. Es tan increíblemente real y cercana que incluso duele. Elsie y Ben se han quedado un pedazo de mi corazón para siempre y Taylor se ha convertido en una de mis autoras preferidas sólo habiendo leído dos de sus novelas.

Mientras tecleo suena de fondo Ingrid Michaelson y su versión de Can't help falling in love de Elvis. Una canción que forma parte de la banda sonora de la deliciosa película Like Crazy —de la que os hablé hace unos meses— y que siempre que la escucho me rompe un poquito el corazón. ¿Es posible que una canción te emocione de diferente manera dependiendo de quién la cante? Es un temazo, un clásico atemporal, cuando la cantaba Elvis me parecía preciosa, pero cuando escuché a Ingrid Michaelson con esa sensibilidad el corazón me dio un vuelco. El mismo vuelco que he sentido con Elsie y Ben, con su historia de amor. Can't help falling in love es una canción que le viene como anillo al dedo a Por siempre unidos.

1 de enero. Un año nuevo por delante para llenar de propósitos. Elsie es una joven bibliotecaria, con una vida sencilla que esa primera noche del año decide hacer algo tan normal como pedir una pizza. En vez de esperar a que se la lleven a casa se calza sus botas de agua amarillo chillón y va a ella misma a buscarla. Allí esperando también su cena está Ben y lo que experimentan es un flechazo en toda regla. Esa misma noche se intercambian los teléfonos y al poco tiempo acaban locamente enamorados el uno del otro. 

(...) Esa noche, mientras me dormía, sin haberme quitado de la cara el perfilador de ojos, con el vestido negro de lentejuelas en el suelo, pensé en lo que podía depararme el año nuevo y por mi mente pasaron infinitas posibilidades, a cual más inverosímil. Y sin embargo, entre todas ellas, no se me ocurrió pensar que estaría casada a finales de mayo.

Ben y Elsie se enamoran de la manera más sencilla, más natural... y más loca. A los seis meses de aquella lluviosa noche de enero se casan. Aunque, ¿por qué esperar más cuando has encontrado a tu compañero/a de vida? Pero a los nueve días del feliz acontecimiento Ben sufre un accidente y fallece en el acto, dejando a Elsie destrozada, perdida y rota. ¿Habéis escuchado el "clack"? Es vuestro corazón, porque es imposible que no se os rompa en mil pedazos.

Jenkins Reid nos cuenta la historia a dos tiempos, por una parte el presente dónde acompañamos a Elsie en su duelo, su día a día, sus dudas, sus miedos, su dolor. Ese primer encuentro con la madre de Ben, su suegra, a la que no conoce y que desconocía por completo que su hijo se hubiese casado. Pero también nos ofrece por otro lado la relación de Elsie y Ben desde aquella noche en la pizzería. Su primera cita, sus primeros besos, sus sueños, su convivencia, su amor. Un amor tan bonito, real y dulce que te duele que termine justo cuando acaba de empezar. Porque es muy fácil enamorarse de Ben, pero también lo es hacerlo de Elsie. Encariñarte con ellos, sonreír como una boba con esos momentos casi mágicos que comparten juntos y llorar con una pena infinita junto a Elsie. Aún estoy poniendo tiritas en mi corazón después de leer la última página del libro. La última frase tiene un golpe de efecto brutal. Once palabras que condensan la esencia de la historia. Que duelen y rompen. Que me dejaron una huella grabada a fuego.

(...)
—¿Has oído hablar alguna vez de las supernovas?—dice cuando nos dirigimos a la entrada principal.
—¿Qué?
—De pequeño Ben estaba enamorado del espacio y siempre estaba rodeado de libros del espacio. Yo solía leérselos cuando no podía dormir. Me gustaba especialmente un pequeño capítulo de un libro que tenía sobre las supernovas. Brillan con más intensidad que ningún otro astro en el cielo y se desvanecen en un suspiro, en un estallido fugaz de extraordinaria energía.
—Sí —digo yo.
—Me gusta pensar que lo que sucedió entre tú y Ben fue algo así. Sé que vuestra relación se acabó de forma abrupta, pero en ese breve espacio, vosotros sentisteis más pasión de la que sienten muchos en toda una vida.

Por siempre unidos podría ser una historia más sobre el amor y la muerte, pero no lo es precisamente por la manera maravillosa de escribir de Taylor Jenkins Reid. Tiene una sensibilidad especial para contar historias, no carentes de algún toque de humor en los momentos precisos. Historias reales, cercanas, que te pellizcan el corazón sin remedio. Historias que ojalá siga escribiendo durante mucho, mucho tiempo y que podamos seguir disfrutándolas en español. Porque es una pena que pasen sin pena ni gloria historias que merecen ser leídas. Historias que enriquecen, que te hacen sentir, que te dan vida.



OTRAS RESEÑAS DE TAYLOR JENKINS REID

Por siempre ¿felices?

BILOGÍA LUCÍA, de Saray García

ROMÁNTICA CONTEMPORÁNEA
ANTES DE CONOCERME / DESPUÉS DE ENCONTRARME


Y tú, ¿cambiarías por amor? 

¿O cambiarías de amor?


Siempre he pensado que un libro puede llegarte de una manera u otra dependiendo del momento en el que lo leas. Por ello, cuando un libro no me llena, no lo descarto por completo a no ser que desde el primer momento me parezca infumable y sinsentido. 

Hace unos meses cayó en mis manos Antes de conocerme, primera novela de Saray García y primera parte de su bilogía Lucía. Es una de esas historias autopublicadas con las que a veces me lazo a la piscina sin pensarlo mucho, y esta vez me di un señor planchazo. Empezó gustándome porque tiene ese estilo que siempre me engancha, el de las historias creíbles y cercanas, pero llegué a un punto que no sé qué pasó pero empecé a leer en diagonal y ni siquiera logré terminarla. No me interesaba nada lo que le pasara a Lucía, su protagonista. Dos estrellas, esa fue mi valoración en Goodreads. Durante julio y agosto gente con la que comparto gustos literarios prácticamente al 100% estuvieron leyendo la bilogía de Saray, y mi muro de Goodreads se llenó de estrellas y de opiniones maravillosas sobre su Lucía. Eso me hizo sentirme como la perra verde el reino y empecé a pensar que quizá me puse a leer su historia en un momento que no era el adecuado.

A mediados de agosto volví a casa cuatro días para seguir empaquetando cosas para llevarme a Villa Brandon. Hacía un mes que no leía ni una sola línea de ningún libro, y no sé si era el revoltijo de sentimientos que tenía dentro sabiendo que cuando saliera por la puerta de nuevo con la maleta ya no sabría cuando volvería a ver a los míos, pero lo que más me apetecía era tumbarme en mi cama, en mi habitación y leer tranquila, sin pensar en nada, como si dentro de unos días no fuera a marcharme. Y volví a empezar a leer Antes de conocerme, decidí perderme en las letras de Saray como si fuera la primera vez, conociendo de nuevo a Lucía, Adriana, Vane... hasta llegar a Alejandro, y ver claramente que él era uno de los "peros" que había encontrado la primera vez que leí la historia. Alex es el típico personaje masculino que no me llena. Soso, relamido y sinsustancia. Vale, sé que seguramente a muchas os enamoró y ahora mismo me inflaríais a tomates sin compasión, pero a mi no me entró por el ojo en ningún momento, aunque reconozco que tuvo algunos comportamientos que aplaudo. Sobre todo al final.

(...) Únicamente las personas que hayan encontrado al amor de su vida entenderán lo que sentí. Hablo de cuando alguien te hace más fácil respirar. Cuando su sola presencia, cambia la velocidad de los latidos de tu corazón. Cuando un solo gesto suyo, una sola palabra, puede cambiar un momento triste, por uno mágico.

Pero lo mejor estaba por venir, porque la primera vez me equivoqué, me equivoqué muchísimo. Me quedé en la superficie de la historia, me quedé en esa historia de amor de Lucía y Alejandro y no supe ver nada más, no profundicé, no fui paciente para entrar de lleno en la verdadera historia, en lo que Saray realmente nos quería contar. No llegué a Jorge. No conocí sus sonrisas ladeadas, ni la belleza que eran capaz de crear sus manos y sus palabras. El amor puro y protector que siente por sus hermanas y la relación preciosa que construye poco a poco con Lucía. Me quedé con Alejandro, con lo que sólo eran los cimientos, el principio de la historia de Lucía. Tan humana, tan real, tan grande, que nos regala momentos inolvidables, sentidos y que te erizan la piel. Porque todavía se me ponen los pelos de punta cuando recuerdo la carta que escribe en Después de encontrarme. Qué cosa tan bonita, tan dura, tan visceral, la leería mil veces y todas ellas me pondría los pelos de punta. BRUTAL. Porque Antes de conocerme no era nada comparado con lo que iba a encontrarme en Después de encontrarme. Esta vez me he lanzado a la piscina de nuevo con los ojos cerrados, pero no ha habido planchazo ninguno, me he zambullido totalmente, he cogido de la mano a Lucía y he reído y llorado con sus alegrías y sus penas, con sus errores y sus logros. Hemos vivido su historia juntas.

(...) Pensé en la Lucía que creyó estar perdida, pero que en realidad, lo único que estaba era hallándose a sí misma. La que tomó el camino que creyó seguro, y acabó descubriendo que lo único seguro en su vida, era que nunca más tendría miedo a soñar, ni a decir en voz alta lo que quería. Porque de la misma manera que un día el amor le sirvió para ocultarse, ahora le había llevado a conocerse. Y es que hay veces que lo único que necesitas para mostrarte, es aceptarte sin importar si los demás lo hacen o no. Y otras, en las que son precisamente otros los que te enseñan cosas que nunca verías por ti misma. Porque me gusta pensar que todo es parte de un gran plan maestro. Que ninguna persona llega a tu vida sin un cometido, o lo hace en un momento casual. Solamente hay que tener presente que nos guste o no, no todas llegan para quedarse.

Lucía es como tú o como yo, es una chica normal, con un grupo de amigas como las nuestras, con una vida de lo más cotidiana. Una chica divertida, leal, que cuando se enamora lo da absolutamente todo y conoce al amor de su vida cuando más lo necesita y menos lo espera. Un encuentro casual que poco a poco se convierte en amistad y pronto da paso a algo más profundo, más bonito, más especial. Un chico que detrás de esa apariencia despreocupada y pícara esconde un miedo atroz a entregarse, a querer a alguien para luego perderlo. Un miedo que no es infundado, un miedo que siente a diario y le rompe por dentro. Una historia de amor que hace suspirar, con unos protagonistas y unos secundarios tan de verdad que es demasiado fácil encariñarse con ellos y echarles un poco de menos cuando lees la palabra FIN.

He disfrutado también de las canciones, porque la banda sonora de la historia de Lucía también es un poco la de la mía y eso ha hecho que me emocione en muchos momentos y empatice con ella. Vetusta Morla, The Lumineers, You+Me, P!nk, Pereza, Miss Caffeina, Supersubmarina, Lori Meyers, Dido, Kings of Leon... y podría seguir eternamente porque cada canción que ha sonado entre sus páginas la he tarareado, a veces sonriendo y otras tremendamente acongojada. La magia de las palabras.

Me equivoqué con mi impresión inicial, me equivoqué de cabo a rabo. Espero que vosotros no lo hagáis y le deis a Saray García y a su Lucía la oportunidad que se merecen, porque si esta es su primera historia, estoy deseando saber cómo serán las siguientes. Su manera de escribir es divertida, ingeniosa, sentida, cercana, fresca. Es cierto que en alguna ocasión me ha recordado —demasiado— a Elísabet Benavent. Leyendo la historia de Lucía he tenido flashbacks, sensaciones que tuve en su momento con las historias de Beta y reconozco que quizá eso haya sido uno de los motivos por los que no se ha llevado mis cinco estrellas. Lo que es innegable es el talento de Saray, la manera que tiene de implicarte en lo que les pasa a sus personajes, casi como si los conocieras, como si fueras una más del grupo de amigas de Lucía. Un talento que, como siempre digo, tienen muchas autoras autopublicadas que sorprendentemente no tienen el respaldo de ninguna editorial.

(...) Say something, say something,
something like you love me...

POR SIEMPRE ¿FELICES?, de Taylor Jenkins Reid

ROMÁNTICA CONTEMPORÁNEA
AFTER  I  DO


¿Qué es lo que realmente hace que una relación funcione?


Este es uno de los libros que leí en plena mudanza, durante los últimos días que estuve en casa. Las opiniones de Lidia (Cielos de Papel) y de Alice Kellen me animaron a hacerme con las dos novelas publicadas en español de Taylor Jenkins Reid. Y después de haber leído Por siempre ¿felices? espero que Titania  —o cualquier otra editorial— nos publiquen TODAS sus novelas. Me ha gustado la forma de escribir de la autora, me ha gustado la historia y me ha gustado cómo la cuenta. No es una historia romántica al uso, es una historia tan real que podría pasarnos a cualquiera de nosotros.

Un amor que nace en la universidad, que crece con el paso de los años y que llega un momento que a Lauren y Ryan ya no les llena. Llevan más de once años juntos, se quieren, pero ya no son felices. Saben que han llegado a un punto muerto, un punto en el que tienen que tomar una decisión y, a priori, divorciarse no entra en sus planes. Se les ocurre un plan: vivir separados durante un año, no saber nada el uno del otro durante doce largos meses, y pasado ese tiempo decidir si realmente quieren seguir juntos o es mejor tomar cada uno un camino.

La novela está integramente narrada por Lauren, sabemos en cada momento qué piensa, cómo se siente y cómo hace frente a esa nueva situación. Pero la autora no quiere que nos quedemos sin saber cómo le va a Ryan, cómo afronta su vida sin Lauren y nos hace llegar su perspectiva de una manera sumamente eficaz y sentida.

Es difícil dejar marchar a tu compañero de vida cuando le sigues queriendo con todo tu corazón, pero más doloroso es saber que estar juntos no os hace bien, que sin pretenderlo os hacéis daño y cada momento que pasáis juntos es peor, cada vez os soportáis menos. Lauren durante ese año separada de Ryan crece, madura, empieza a ver las cosas desde otra perspectiva, y sobre todo, empieza a conocerse más, lo que quiere y cómo lo quiere. Doce meses de un autodescubrimiento esencial para ser feliz.

Durante ese año las emociones de Lauren serán una montaña rusa. Unos días se siente liberada, otros echa de menos a Ryan. Y cada paso que da lo sientes tuyo, porque es muy sencillo empatizar con la historia de ambos, con lo que sienten, con lo que hacen y con lo que piensan.

(...) Quizá no importa si necesitas a alguien en tu día a día. Quizá lo que importa es que cuando necesitas a alguien, sea esa la persona que necesitas. Quizá necesitar a alguien no significa que no puedas vivir sin esa persona. Quizá lo que significa es que las cosas son más fáciles cuando la tienes contigo.

Por siempre ¿felices? es una historia que toca el corazón por lo real y cercana que resulta. El amor es un sentimiento precioso y poderoso, pero también es uno de los más dolorosos que existen. Porque enamorarse es la parte fácil, pero a veces no lo es tanto gestionar ese amor. La rutina, la convivencia y el paso del tiempo pueden hacer mella en él. Lauren y Ryan nos muestran su amor, un amor bonito y real. Un amor en punto muerto, pero por el que merece la pena luchar.

No os dejéis llevar por la impresión que os da la portada porque para mi gusto es muy poco acertada. Parece que sea una novela Chick-lit y en absoluto lo es, es una historia de amor, de conocerse a uno mismo, de aprender lo que queremos y necesitamos para ser felices. Solos o acompañados, pero felices. Taylor Jenkins Reid ha sido un maravilloso descubrimiento. Si tenéis oportunidad de leerla, no la dejéis escapar.




OTRAS RESEÑAS DE TAYLOR JENKINS REID

Por siempre unidos

Miss Brandon 2.0


Os dije que volvería...


...pero no sabía cuándo porque el cambio que estaba a punto de experimentar mi vida me daba pavor. Los cambios siempre me acojonan, por pequeños que sean, soy muy mala para asimilarlos. Hoy, que llevo un mes y pico lejos de casa, os puedo decir que el balance es positivo, que los primeros días se me cayó el mundo encima echando de menos lo que había dejado en casa, cerquita de mi Mediterráneo, pero lo cierto es que lo llevo mucho mejor de lo esperado. Me he adaptado al cambio fácilmente, aunque todo sea tan diferente por aquí —empezando por el clima que me lo está haciendo pasar un poquillo mal, en invierno las voy a pasar canutas—.

Mientras hacía las maletas aquellas tardes de julio me acordaba de una canción de Of Monsters and Men en la que decían que estaban lejos de casa, pero eran muy felices. En aquellos momentos se me pasaban por la cabeza mil cosas, la mayoría nada buenas, y dentro de mí anhelaba sentir también ese estado de bienestar que describía la canción cuando llegara el momento de añorar a los míos. Hoy escucho «From Finner» y realmente siento que me acerco a ese sentimiento que describe el grupo islandés, cosa que a hace unas semanas era impensable para mi cabecita —y sobre todo para mi corazón—. No me veía capaz de dejarlo todo, me rompía sólo de pensarlo. Pero siempre, SIEMPRE, somos mucho más fuertes de lo que pensamos y quizá la decisión que más dolor nos causa a la larga sea la mejor de nuestras vidas. Quién sabe.

El cambio a terreno personal va a afectar al funcionamiento del blog, no voy a poder actualizar tanto como antes, porque os confieso que no estoy leyendo prácticamente nada y tengo mucho menos tiempo que antes. Echo terriblemente de menos sentarme un ratito tranquila y leer un buen libro, o un libro sin más, ya no me pongo ni exquisita. Pero a lo que iba, a partir del mañana día 2 de septiembre volveré a estar activa por estos lares. Empezaré a publicar algunas reseñas que escribí mientras empaquetaba mis cosas y también a pasarme por vuestros rinconcitos. He echado mucho en falta desayunar leyendo vuestros blogs.

La dinámica de esta segunda etapa de Miss Brandon va a ser la misma de los últimos meses, me voy a centrar principalmente en las reseñas de novelas que por cualquier motivo me hayan despertado algún sentimiento. Seguro que también hay alguna entrada de otro tipo, pero ya sabéis que a mi de lo que me gusta escribir es de libros y eso seguirá siendo así, aunque como os digo, no descarto alguna entrada de esas espontáneas que tanto os gustaron en su momento. Y canciones, seguiré compartiendo con vosotros todas esas canciones que me acompañan día a día.

Sólo me queda daros las GRACIAS por seguir ahí al pie del cañón, por los mensajes cariñosos y bonitos que me dejasteis cuando me despedí a mediados de julio. Vuestras palabras fueron un empujoncito de ánimo que me fue de perlas, de verdad que sí. Gracias especialmente a Lidia y a Anita, porque desde que nuestros caminos se cruzaron siempre las he sentido a mi lado, muy cerquita, sobre todo cuando más necesitaba una palabra de aliento. Las gracias se me quedan muy, muy cortas. ¡Nos leemos mañana!

(...) and we are far from home, but we're so happy. 
Far from home, all alone but we're so happy.