JUNIO


T r e s   l i b r o s   p a r a   j u n i o

COMO DIENTE DE LEÓN
Pilar Fernández Senac

Una de mis mejores lecturas del mes. La parte final no era la que esperaba, ni la que mejor me cuadrara, pero mentiría si dijera que Como diente de león no ha sido una lectura satisfactoria. La historia de Diana me hizo reflexionar, y cuando un libro te hace pensar creo que es bueno porque de alguna manera te enriquece, te aporta algo. Me encanta leer por puro entretenimiento, pero a veces necesito algo que me deje un poso, que me de algo más y Pilar me lo dio con esta novela. 

MI ISLA
Elísabet Benavent

Mi isla no está en este apartado porque haya sido una de mis mejores lecturas del mes, está porque todavía hoy tengo en el cuerpo esa sensación extraña que me dejó la historia de Maggie y Alejandro. Me gustó y no me gustó. Podría ser una buena historia para quien se quiera iniciar en las historias de Elísabet Benavent para probar con su estilo y no liarse con trilogías, pero desde mi punto de vista, si tuviera que recomendar por dónde empezar a leer a Elísabet sin duda diría que con Valeria. Descubrirla por orden de publicación: Valeria, Silvia, Alba, Martina y Maggie. Eso sí, con Mi isla hay que tener en cuenta que nos la vendieron como una historia de amor sencilla, menos intensa... y ya os digo que nos tomaron por el pito del sereno.

 MALDAD LATENTE
Sandra Brown

Tercer viaje del Club de Lectura de Viaje Literario, esta vez con destino Carolina del Norte de la mano de Sandra Brown, una autora que me habían recomendado muchas veces pero que hasta ahora no había catado. La experiencia ha sido fantástica, tanto por la lectura como por la compañía. Una historia de suspense romántico —más suspense que amor— que me enganchó completamente. ¿Hay algún detalle que no me cuajó? Sí, lo hubo, pero le resto importancia porque mi valoración global es buenísima. Seguro que sigo descubriendo a la autora.


E n t r a d a s   p u b l i c a d a s



C i n e   y   t e l e v i s i ó n

VOLVER A NACER
(2012)

Esta es una de esas películas que hubiera dejado pasar sin pensármelo ni dos veces. Pero hace unos meses Lidia de Cielos de papel me recomendó la novela en que está basada, La palabra más hermosa, y hace un par de semanas aprovechando que la daban en la tele la vi y me gustó bastante. Reconozco que Penélope Cruz es una actriz que no me motiva demasiado y eso, a priori, me tiraba para atrás. Pero me gustó la historia, su dureza, su sentimiento... Me sorprendió, sobre todo la última parte.

JANE THE VIRGIN
Temporada 1

Llevo una larguísima temporada que tengo las series abandonadas y empecé a ver Jane the Virgin por pura curiosidad. No me llamaba la atención nada de nada, pero recuerdo que Bréa de La entropía de mi estantería la puso entre sus mejores series del 2015 y pensé, ¿por qué no? Tengo que decir que me ha sorprendido para bien, no era lo que esperaba y ha sido una grata sorpresa. No es de las mejores series que he visto pero entretiene, te ríes con ella —me parto con ese rollo culebrón que se gasta— y tiene un puntillo de misterio la mar de resultón.


M ú s i c a

Este mes lo que más he escuchado ha sido el nuevo disco de los Red Hot Chili Peppers que salió a la venta el pasado 17 de junio. Es un grupo de los que siempre encuentro algún temazo de cada nuevo disco que sacan al mercado. De hecho, mi tono de móvil desde hace tres o cuatro años es Snow (Hey Oh), temazo donde los haya. Pero este mes de junio también ha venido marcado por la banda sonora de Like Crazy, a raíz de la entrada que escribí sobre la película he vuelto a escucharla mucho, sobre todo en esos momentos más flojillos. Es preciosa, pero tiene ese puntillo tristón que te remueve algo por dentro.

RED HOT CHILI PEPPERS

The Getaway (2016)  
Dark Necessities

ÉRASE UNA VEZ EN LONDRES, de Laura Maqueda

ROMÁNTICA CONTEMPORÁNEA
ÉRASE UNA VEZ EN LONDRES ★★


¿Puede el modelo más famoso del mundo
enamorarse de una chica corriente?


Érase una vez en Londres con esa portada tenía pinta de ser una lectura ligera y divertida, ideal para el verano. Después de leer la novela os puedo confirmar que no iba del todo desencaminada con esa primera impresión. La historia que nos presenta Laura Maqueda no tiene mucha miga, es tal cual la sinopsis. Una historia cortita, entretenida y sencilla, muy sencilla. 

Miriam es una joven profesora que cómo tantos españoles con la crisis decide buscarse las habichuelas fuera de casa. Su destino no es otro que Londres, allí le espera un trabajo en un hotel de Luton, o eso es lo que le han dicho en New Beginnings, la empresa de búsqueda de empleo a la que contrató sus servicios. Pero la cosas no salen como Miriam había planeado y cuando llega a Heathrow se da cuenta de que la han estafado, no tiene trabajo, ni alojamiento, ni nada de nada. Totalmente desesperada y con la maleta a cuestas intenta buscar algún hostal donde pasar la noche hasta decidir qué hacer, pero no es el día de suerte de Miriam. ¿O quizá sí? En su camino se cruza Julian, un hombre elegante y atractivo que al ver a la joven española en apuros decide ofrecerle una habitación de su casa. Y ella después de pensarlo... ¿dos minutos? acepta, claro. Lo más normal del mundo, oye.

Pero ahí no acaban las sorpresas para Miriam, porque no es que Julian sea un pobretón inglés que vive en un modesto pisito londinense. Julian vive en el barrio de Belgravia, en una casa enorme, con una decoración exquisita. Miriam tiene claro que quedarse allí será algo temporal, no quiere abusar de la hospitalidad de su anfitrión, y tampoco se ve capaz de controlar el impulso de echarse en los brazos de Julian como un koala cada vez que le sonríe o le guiña uno de sus ojazos azules. ¿Quién le iba a decir que nada más pisar Londres se encontraría con un espécimen de semejante calibre? Y es que ese fabuloso espécimen no es otro que el modelo más cotizado del momento, Julian Cole. Aunque claro, Miriam todavía no lo sabe, y se enterará de una manera... digamos que algo inesperada.

Julian no puede evitar que Miriam le despierte curiosidad. Es una chica sencilla, impulsiva, para nada el tipo de mujer con el que suele salir, pero no puede evitar encandilarse con su risa, sus bromas, su desparpajo, ni desprenderse de esa sensación de plenitud que le proporciona estar a su lado. Miriam es tan diferente a Maggie. Sí, Maggie, su novia... ¡ya tenemos el lío servido!


Érase una vez en Londres es como un cuento de hadas moderno en el que no falta el príncipe azul —Julian es todo un príncipe azul, de los que no destiñen demasiado— ni esos pequeños obstáculos que tienen que superar hasta comerse las perdices. Una historia sin grandes giros, muy sencillita, fresca y entretenida. Un libro piscinero, ideal para evadirse en esta época del año.

SUMMER LOVE, de VV.AA.

NEW ADULT / CUENTOS Y RELATOS
SUMMER LOVE ★★★½


Tres historias 

Paula y Álex 

Mallorca


¡Feliz verbena de San Juan! Para mi este día siempre es el día que oficialmente empieza el verano. Quizá porque en mi niñez viví este día en Barcelona y guardo recuerdos del jolgorio que reinaba la víspera de San Juan en la ciudad. Alguna vez os he contado que mi familia, a pesar de estar lejos, seguimos con las tradiciones de la tierra y este día no podía ser diferente. Mi abuela sigue haciendo cada 23 de junio coca de Sant Joan, de hecho, el olorcillo me está tentando desde la cocina.

Celebrar este día en el blog con la reseña de Summer Love me parecía una manera bonita de hacerlo. Tres historias diferentes, de tres autoras diferentes, pero con nexo común Mallorca y los nombres de la pareja protagonista: Paula y Álex. Merece la pena zambullirse en estas historias cortitas, románticas, bonitas y frescas. Alguna te hará reír, otra suspirar y quizá alguna te haga creer en la magia del amor, del verano y de San Juan. Os doy unas pequeñas pinceladas de cada una de ellas, unas poquitas líneas, porque decir mucho más le quitaría toda la gracia a las historias que Irene Ferb, Kate Danon y Victoria Vílchez han escrito.


Hacía mucho tiempo que quería estrenarme con IRENE FERB y aunque mi intención era hacerlo con Abrázame que no te quiero, finalmente lo he hecho con esta novelilla corta. Me ha gustado mucho la manera de escribir de Irene, fresca y con chispa, me ha dado una muy buena primera impresión y estoy deseando leer algo más suyo. 

Centrándome en Bye bye prejuicios tengo que reconocer que me ha sorprendido porque me ha parecido una historia chiquitita pero con un toque original, diferente. En ella nos cuenta ese verano que Paula, una joven psicóloga de veinticuatro años, acepta un trabajo en Mallorca. El problema viene cuando tiene que ayudar a su cliente sin que él lo sepa, haciéndose pasar por secretaria personal. La atracción entre Paula y Álex se palpa desde el primer momento, pero Paula no es la única que esconde algo. El secreto que esconde Álex quizá aleje a Paula de él. ¿Quién es realmente Alejandro Fortuna? ¿Vencerá Paula sus prejuicios cuando sepa la verdad?



¿Qué pasa cuando te enamoras del novio de tu hermana? Pues que posiblemente el guaperas te rompa el corazón. Eso es lo que le pasó a Paula en su adolescencia. Álex fue el primer chico que la besó y también el primero que rompió su corazón en pedazos. Lo que no esperaba era encontrárselo por casualidad once años después. Cómo tampoco esperaba que lo que un día sintió siguiera ahí, intacto y pusiera patas arriba su vida. ¿Qué quiere ahora Álex de ella? ¿Seguir atormentándola con aquellos siete besos del pasado?

La historia me ha parecido muy, muy bonita a pesar de su brevedad, ya sabéis que soy una quisqui con las novelas cortas. Pero en este caso, me he quedado satisfecha con lo que KATE DANON nos ha dado. Bonita de verdad. A Kate la conocí con Una mágica visión y me dejó buen sabor de boca. Tengo preparada otra novela suya que espero leer a lo largo del verano, así que ya os contaré. Palabrita.

VICTORIA VÍLCHEZ me gusta mucho, todo lo que he leído de ella me ha hecho disfrutar y estaba convencida de que esta pequeña historia también lo haría. Victoria tiene una sensibilidad especial para contar sus historias y eso se nota. La magia de San Juan es una historia preciosa.

Álex y Paula llevan viéndose la noche de San Juan desde hace dos años, pasan juntos únicamente esa noche y después se separan. Por tercer año consecutivo Álex espera a Paula la noche de San Juan en el mismo sitio de siempre, pero Paula esta vez no aparece. El destino o la magia de San Juan hacen que se vuelvan a ver diez días después de esa cita anual que no se llevó a cabo. Es una sorpresa para los dos verse a la luz del día cuando ya pensaban que no volverían a hacerlo jamás. Pero todavía es más sorprendente para Paula cuando descubre que Álex tiene novia y que conoce demasiado bien a la chica en cuestión. Para Álex no es menos sorprendente encontrarse con Paula, la chica que lo tiene locamente enamorado. ¿Serán capaces de vencer los miedos e impedimientos para poder estar juntos?


******

Sólo me queda desearos ¡qué disfrutéis del verano! Del sol, del mar y de la música. Del olor a sal y del placer de andar descalzos. De las fiestas de los pueblos y de los reencuentros. De tomar la última copa de madrugada e ignorar el despertador por la mañana. De leer hasta las tantas. De esas sonrisas que lo significan todo. De esos abrazos que apretujan y hacen encajar nuestras piezas rotas. De los amores de verano, o de los que empiezan como tal y al final duran toda una vida... 

Like Crazy (2011)


No tenía previsto publicar nada hoy, ni siquiera tenía nada escrito, pero a veces la vida es la que te obliga a dejar tus dedos volar sobre las teclas. Hace muchísimo tiempo que no escribía ninguna entrada de Cine, de un tiempo a esta parte me he centrado en los libros porque es de lo que escribo más cómoda. Pero hoy he sentido la necesidad de hablaros de una película que descubrí hace cuatro años: Like Crazy (Como locos, en España). Y no ha sido una inspiración divina que he tenido mientras desayunaba, todo lo contrario, la causante de que esté ahora mismo escribiendo esto ha sido la noticia del fallecimiento del actor Anton Yelchin. Inmeditamente me ha venido a la cabeza esta película, la película con la que lo conocí, en la que comparte protagonismo con Felicity Jones y que tanto me estrujó el corazón en su momento.

La historia de Jacob (Anton) y Anna (Felicity) habla de amor. De un amor intenso, bonito y difícil. Anna es inglesa y está en Estados Unidos por estudios, en ese periodo conoce a Jacob y se enamoran perdidamente. Los problemas empezarán cuando el visado de Anna venza y tenga que volver a Inglaterra. Los kilómetros pesan, echar de menos duele y las despedidas en el aeropuerto rompen el corazón. Quizá su historia me llegó de una manera especial porque yo también sé un poquito de tachar días en el calendario, de lágrimas que mojan tus mejillas mientras arrastras la maleta para volver a casa, de la tristeza que provoca alejarte de la persona que amas sin saber cuándo volverás a tenerlo contigo y del dolor que algunos días —esos días asquerosamente malos— te ahoga. Cómo también sé lo bonitos que son los reencuentros y que los abrazos —esos abrazos sinceros, en los que dejas una parte de ti— curan y aligeran el peso del tiempo y la distancia. Quererse como locos a veces duele, quererse como locos es lo que hacen Jacob y Anna.

Jacob y Anna tienen una historia de amor de idas y venidas a lo largo del tiempo. Llegan a un punto que intentan hacer sus vidas por separado, pero no pueden olvidarse por mucho que se esfuercen en seguir adelante. No consiguen ser felices sin el otro y, sin embargo, las circunstancias les impiden estar juntos. A veces no hace falta mucho más para que una historia te toque el corazón, a veces lo sencillo te llega más fácilmente. Por lo cotidiano, real y sentido. Porque lo vives y casi lo tocas. Y la historia de Jacob y Anna es así. Una pequeña historia filmada con un tono intimista precioso y con una banda sonora que es una delicia. 

AMORES A DISTANCIA (Defreds)


Chico conoce a chica. Chica conoce a chico. No se pueden encantar más. Ella de una punta, él de otra. El mundo les dice que están locos, que cómo van a viajar tanto. Que esas cosas nunca salen bien... 
(...) Que lo van a pasar mal. Lástima que no ven sus sonrisas cada vez que se escuchan por teléfono. Mensajes. Llamadas antes de dormir. Las prisas por hacer la maleta, y joder, como se abrazan en la estación. Y no se vieron lágrimas más sinceras que las de sus despedidas. 

Esta noche volveré a ver Like Crazy. Volveré a disfrutar de la música de Dustin O'halloran y de esas escenas que te pellizcan un poco el corazón. Volveré a emocionarme con la historia de Jacob y Anna. Con Felicity y, por supuesto, con Anton. Porque a fin de cuentas esto sólo ha sido un pequeño homenaje a Anton Yelchin.



*Amores a distancia del libro Casi sin querer de DEFREDS (Frida Ediciones, 2015)

COMO DIENTE DE LEÓN, de Pilar Fernández Senac

SENTIMENTAL
COMO DIENTE DE LEÓN ★★


Los dientes de león son trocitos de nubes
que han echado raíces porque tienen miedo a volar


Conocí esta novela gracias a Neïra, y solamente con las cuatro líneas que escribió sobre ella en Goodreads sabía que tenía que leerla. Cómo también sabía que compartir la lectura con Lidia de Cielos de Papel (podéis leer su reseña haciendo click en la imagen) la haría todavía más enriquecedora. Necesitaba una lectura así, una lectura reflexiva, puramente sentimental, porque es todo sentimiento y tan real como la vida misma. Dura e impredecible.

Crecer no es fácil, no sé vosotros pero a mi me está costando, o mejor dicho, me está doliendo. Fue atravesar la franja de los treinta y empezar a ser consciente de muchas cosas que antes pasaban inadvertidas delante de mis ojos, y quitarse la venda que las tapaba muchas veces duele. Ahora también soy más consciente de la muerte. Cuando somos jóvenes sabemos que es algo que está ahí, pero nos creemos invencibles. Sí, la muerte es parte de la vida, y hay que asumirlo, pero el dolor que deja a su paso cuando nos arrebata a gente que queremos no se cura, da igual los años que pasen. Es un dolor agudo y de alguna manera siempre está ahí, aunque con el tiempo se note menos y pase a convertirse en un vacío. Un vacio en el corazón que ya nunca se llena, nada es capaz de llenarlo, da igual lo que hagas, no te queda más remedio que aprender a vivir con él.

Como diente de león nos habla de la muerte, de todas esas fases que conlleva el duelo: la negación, el dolor, la desesperanza y la aceptación. Todo lo que cuenta la autora es tan real que hasta duele, porque ha sido tremendamente fácil meterse en la piel de Diana, llorar su pérdida, dibujar sonrisas para Nerea y convivir con ese dolor que pasa a ser un inquilino más en su casa.

(...) Cuando creces, la convivencia con la muerte no es tan sencilla, el alma se vuelve mucho más egoísta, no es fácil aceptar que una persona se ha ido, te ha dejado. Y es más complicado asumir que no se traiciona a nadie si vives. Que solamente eso, vivir y estar feliz por hacerlo, no es malo aunque sea duro.


Diana acaba de perder a su marido de manera inesperada, dejándola sola con su hija de cuatro años, Nerea. Donde antes estaba Santi ahora sólo queda un gran vacío, esa clase vacío que ya no puede llenar nada. Cuesta asimilar que él ya no va a volver, que se ha ido y ya está, que tiene que aprender a echarlo de menos sin que le duela a cada paso. ¿Pero cómo hacerlo cuándo la persona que te falta es tu compañero de vida? ¿Cómo hacerlo cuándo tu hija es pequeña y te pregunta cuándo va a volver su papá? Si ya es difícil asumir una pérdida de este calibre una misma, hacerlo con una hija pequeña es desgarrador. Tragarte las lágrimas e intentar dibujar tu sonrisa más sincera por ella, aunque por dentro te estés rompiendo a pedazos. Y Diana se rompe cada día más, cada noche que pasa en soledad con su dolor. Con el paso de las semanas ese dolor en vez de menguar se multiplica cuando descubre algo que no esperaba. Esto me ha hecho plantearme una cuestión que muchas veces me ha rondado por la cabeza. ¿Realmente conocemos del todo a una persona? ¿Es posible hacerlo?


Como diente de león no sólo nos habla del dolor que produce la ausencia, también del miedo y la ansiedad que vienen de su mano. Una historia, que a pesar de su dureza, tiene cabida la esperanza y las segundas oportunidades que te brinda la vida cuando menos lo esperas y cuando menos preparada estás para ello.

La pluma de la autora es sencilla pero a la vez profunda, tiene una capacidad brutal para transmitir todo lo que va sintiendo Diana en cada momento, desde que se despide de Santi una mañana, hasta que suena el teléfono y le dan la terrible noticia.

Después de todo lo que os he contado, seguro que os estáis preguntando qué es lo que me ha faltado para no haberla valorado con cinco estrellas. Esa estrella se ha perdido por el camino llegando al desenlace. La historia está dividida en tres capítulos. El segundo me ha parecido magnífico, pero el tercer y último capítulo no me ha convencido el rumbo que ha tomado. No me ha encajado la manera de proceder de Diana dadas sus vivencias personales, la hubiera entendido si las circunstancias fuesen diferentes, pero tal y cómo se presentan me ha resultado poco creíble y demasiado arriesgado por parte de la autora. No he logrado empatizar con Diana en esa última parte de la historia.

A pesar de ese "pero" me ha parecido una novela que merece la pena leer, una buena primera novela de una autora a la que seguro le siguiré la pista.

MI ISLA, de Elísabet Benavent

ROMÁNTICA CONTEMPORÁNEA
MI ISLA ★★


Siempre espero las historias de Elísabet Benavent con ilusión y con esa emoción que te encoge un poquito el estómago. Cuando el viernes bajé del tren en Atocha y de manera totalmente espontánea acabé entre las casetas de la feria del libro, sabía que si compraba algo esa tarde sería Mi isla. No lo empecé hasta llegar a casa, podría haberlo hecho en el viaje de vuelta a Valencia el lunes, pero quería reservármelo para disfrutarlo tranquilamente. 

¿Es posible que un libro te guste y no te guste? ¿Que unos protagonistas te llenen y no lo hagan? He acabado Mi isla hecha un lío, no decepcionada o desilusionada, pero sí sin saber qué opinar o escribir sobre la historia de Maggie y Alejandro. Esta vez no ha sido culpa de las expectativas desmedidas que a veces tengo con mis autoras de cabecera. No, no ha sido el caso, Elísabet avisó que era una historia diferente, no tan intensa como por ejemplo Martina, y a mi no me importaba en absoluto, todo lo contrario, estada deseosa de leer esta historia, de perderme en esa isla que tanto tiempo estuvo guardada en el ordenador de Elísabet sin saber si algún día vería la luz. ¿Qué me ha ocurrido entonces? Al final no ha sido la historia de amor sencilla que esperaba, pero ese no ha sido el problema. Quizá haya sido ese cambio de escenario, de la isla a Madrid y todo lo que ello conlleva para los protagonistas, tanto bueno como malo. Maggie vuelve a ser aquella Maggie que no quería, aquella Maggie que se destroza poco a poco y rompe todo a su paso. Una Maggie que sólo es un espejismo de la Maggie de la isla, la Maggie que camina descalza, disfruta cocinando y plantando en su pequeño huerto. La Maggie sencilla que enamora locamente a Alejandro, precisamente porque no tiene nada que ver con su mundo lleno de glamour y horarios locos. Un Alejandro que se refugia en una isla del mediterráneo sobrepasado por esa vida, por ese futuro en auge que a veces piensa que le queda demasiado grande. Allí conoce a Maggie, dueña de una hospedería y pronto intuye que ella en su momento también se refugió en la isla por algún motivo.

(...) Había tantas cosas que no sabía de ella. Los motivos, los entresijos, las razones, los vientos que soplaban dentro de su cabeza. No sabía qué le gustaba, qué le desagradaba, con qué soñaba..., casi no sabía nada. Nada, más que la quería a mi lado bien cerca.


En la isla nace un amor capaz de luchar contra el tiempo y la distancia. Maggie y Alejandro encuentran en el otro a esa persona que les llena, que les complementa, que les hace la vida más fácil. Eso sienten, es tan sencillo quererse bajo los rayos del sol de la isla y el olor a sal del mar mediterráneo. Hasta que el retiro de Alejandro termina y empiezan a tener que tomar decisiones. Estar juntos, quererse cada día más, un futuro prometedor lleno de felicidad, dejar su isla bonita. Pero pronto, en esa nueva vida que han iniciado juntos, el pasado de Maggie vuelve a asomarse en el horizonte, amenazando con llevarse todo por delante como un jodido tsunami. Y de la peor manera se dan cuenta que quererse no era tan fácil, que la vida no lo es y la persona a quién más amas puede ser la que más daño te haga. Hasta dejarte completamente roto, perdido, en carne viva.

(...) No podemos dar la espalda a pasarlo mal. Si algo aprendemos a lo largo de los años es que todo, lo bueno y lo malo, forma parte de la misma realidad. Dos caras de la misma moneda tan diferentes que se sostienen la una a la otra. Si no sufrimos al final nos resignamos con no sentir. Protegernos para evitar una herida suele traer como consecuencia que olvidemos hasta cómo se siente la brisa cuando nos roza la piel.


Puede que no me haya llegado ese mundillo en el que se mueven los protagonistas y eso ha hecho que su historia no me calara hondo. O no tanto como sí lo hicieron las anteriores. Pero las reflexiones de Elísabet siguen ahí, acompañando a Maggie y a Alejandro, igual que lo hicieron en su momento con Valeria, Silvia, Alba o Martina. Elísabet siempre tiene el poder de revolverme por dentro, de tocar la tecla adecuada para que me emocione, sufra y sonría. Para que sienta un poquito mía cada historia que escribe y ese creo que es uno de los regalos más grandes que te puede hacer una escritora, que te haga sentir y Elísabet conmigo siempre lo consigue, en mayor o menor medida.

A Maggie la recordaré con esta pequeña frase que me ha puesto los pelos de punta, porque ha sido muy Maggie, pero también muy Mónica. Mis miedos no se parecen en nada a los suyos, mi vida no tiene nada que ver con la suya, pero compartimos el mismo sentimiento reflejado en unas cuantas palabras. Pura vida, cómo diría mi querido Kutxi Romero.


(...) No tenía sentido encerrarse en una cárcel de cristal y sentarse a observar lo que pasaba fuera porque lo que no me hacía daño tampoco me permitía sentir.



OTRAS RESEÑAS DE ELÍSABET BENAVENT

Martina con vistas al mar (Horizonte Martina #1)
Martina en tierra firme (Horizonte Martina #2)
Trilogía Mi elección
Tras las huellas de Alba, Hugo y Nico (Mi elección #3.5)
El diario de Lola

A mitad de camino entre el infierno y el cielo yo me bajo de Atocha, yo me quedo en Madrid


Madrid siempre me regala cosas bonitas. Desde que hace seis años se coló en mi vida no ha dejado de llenarme de recuerdos preciosos y de momentos inolvidables. El parque de El Retiro es uno de mis rincones favoritos de la ciudad, siempre que puedo me gusta perderme por allí. Pero si hay unas fechas que es ya un paraíso es durante la feria del libro. Los últimos años siempre he intentado hacer coincidir uno de mis viajes a Madrid con la feria.

Este año la feria ha sido diferente, mi viaje ha sido más corto de lo acostumbrado y he tenido que hacer malabarismos para llegar a todo, pero ha merecido la pena. El viernes llegué a Atocha a las ocho de la tarde y de manera totalmente improvisada Mr. Brandon y yo nos dimos nuestra primera vuelta por las casetas y nos hicimos con un pequeño botín. Mi primera compra fue Mi isla de Elísabet Benavent, casi comprada en la último minuto porque estaba agotado en varias casetas y casi rozando las 21:30 (hora de cierre) me hice con un ejemplar.

El sábado cogimos una vez más el tren para ir a la feria y tengo que confesar que pasé un poco de horarios de firmas y fui directamente a buscar a Lidia de Cielos de Papel. La encontré en la cola de la firma de Alice Kellen y lo que iba a ser un saludo rápido pasó a ser un ratillo juntas que se convirtió en uno de los mejores momentos del fin de semana. ¿Sabéis esa sensación de congeniar desde el primer momento con alguien? Yo siempre he tenido esa sensación con Lidia, desde los primeros comentarios que intercambiamos en nuestros blogs. Conocerla en persona sólo me confirmó lo que ya sentía. También en ese ratito pude saludar a Lidia de Deshojando libros y a Sandra de Mis romances encontrados.

La sorpresa del día me la dio Bréa de La entropía de mi estantería que me reconoció entre la gente. Después de años foreando juntas me encantó poder verla en persona, ponerle voz y esa clase de cosas que parecen una tontería pero hacen ilusión. Parece mentira que hayan pasado ¿siete años? desde que ella se registró en Ábrete Libro y yo llevaba allí unos pocos meses pululando. Era como si ya la conociera porque forma parte de mi vida desde hace muchísimo tiempo, a pesar de no habernos visto en persona antes. Nuestro saludo fue tan breve que después de comer nos volvimos a encontrar en la merienda que organizaron algunas autoras de Ediciones Kiwi, no podía irme a casa sin estar un poquito más con ella. Allí aproveché para saludar a Mónica Maier, autora de El amor no es una ciencia exacta.

No os di todos los abrazos y besos que quería, la timidez a veces me come a bocados, pero espero haberos transmitido de alguna manera lo feliz que me hizo conoceros. ¿Lo conseguí? Gracias por haber hecho que este fin de semana sea más especial. 

Aunque no lo haya dicho hasta ahora, el botín librero siguió creciendo con el paso de las horas. Por mi parte cayeron Cuando abras el caracaídas de Defreds —no sé de dónde me saqué yo que había un paragüas en la portada, Bréa seguro que se acuerda de mi comentario espléndido—, Cuando tú ya no de Saray Alonso y Cómo ser mujer de Caitlin Moran. También, como soy muy fan de la Moderna de Pueblo, me hice con el último libro que ha ilustrado, Fuera complejos para imperfectas, de Lucía Taboada. No sé si os sonará que el año pasado sacaron otro libro conjunto, Dejar de amargarse para imperfectas, pues este sigue el mismo patrón. Y hasta ahí llegó mi feria del libro del 2016, no me llevé ninguna firma porque la que más ilusión me hacía este año era la de Anna Casanovas y no pudo ser. A ver si el año que viene hay más suerte... 

No puedo terminar esta entrada sin decir que eché de menos a mi amiga Elena, con la que siempre comparto las ferias del libro de Madrid, a Neftis de Nadie está solo, que una vez más no tenemos suerte y seguimos sin poder vernos, y a mi Cris de Los mundos de mi estantería.

Como siempre, ya sabéis que me encanta ponerle música a los momentos. Cada viaje a Madrid suena de una manera, este lo hace con CocoRosie, uno de esos grupos rarunos que tanto le gustan a Mr. Brandon y que yo acabo tarareando sin darme cuenta.



*El título del post se lo debo al gran Sabina.

ROMPIENDO LAS REGLAS, de María Martínez

NEW ADULT
ROMPIENDO LAS REGLAS — Cruzando los límites #2 ★★


El amor te destruye, te rompe en mil pedazos que nadie puede recomponer... 

Nadie salvo tú



Conocía el nombre de María Martínez de oídas, en muchos sitios veía recomendada su novela El encanto del cuervo, pero nunca terminaba de animarme a probar con ella. Hasta que hace un año se cruzó delante de mis narices Cruzando los límites y caí rendida a sus pies —a los de Caleb y Savannah, y a los de María—. Tanto que leí todas las novelas de la autora publicadas hasta la fecha del tirón, una detrás de otra. Recuerdo en concreto cuando estaba leyendo la trilogía Almas oscuras, coincidió con el fin de semana que fui a la feria del libro de Madrid. Así que los viajes en tren Valencia → Madrid → Valencia los pasé con William y Kate. Fue entonces cuando unos días después de haber vuelto a casa, que me senté delante del teclado y escribí Leer a María Martínez, o cómo engancharte a la literatura juvenil como si no hubiera un mañana. Porque eso es justamente lo que me pasó, me enganchó de manera brutal a un género al que hasta ese momento no le había cogido el punto. Fue gracias a María y a Jennifer L. Armentrout que empecé a leer juvenil y New Adult.

Cuando leí Cruzando los límites yo fui una de esas tantas lectoras que al instante quisieron la historia de Cassie y Tyler, eran geniales sus piques, sus rifirrafes. Como pareja estaba claro que serían la bomba y era pura necesidad saber a dónde les llevarían esas chispas que saltaban entre ellos. Hemos tenido que esperar un año para que nuestro deseo se hiciera realidad, pero ya está aquí Rompiendo las reglas, y la espera ha merecido la pena.

Cassie y Tyler por diferentes circunstancias lo han pasado mal en el pasado y ahora se niegan a entregarse a otra persona. A Cassie le rompió el corazón en mil pedazos el único chico del que se ha enamorado, rompió todas las promesas que se habían hecho y la abandonó. Esa sensación de abandono no es desconocida para ella porque siente lo mismo con sus padres. Un padre que se ha desentendido completamente y una madre que siempre está ausente.
Tyler arrastra una culpa que a pesar de los años sigue ahí, atormentándole e impidiendo que sea feliz, siente que no merece nada y para no implicar su corazón con nadie juega según sus propias reglas. No quiere volver a hacer daño a nadie más y no implicarse emocionalmente piensa que le impedirá que eso pase. Hasta que conoce a Cassie.

Cassie y Tyler se conocieron hace dos años, saltaron chispas al instante y acabaron liados durante aquel verano. Ahora vuelven a encontrarse y aquella atracción sigue intacta, como también esos piques tan característicos entre ellos y que al lector le dejan con una sonrisa permanente en la cara. Porque Cassie y Tyler juntos son geniales.

Se proponen una vez más que su relación sea simplemente una amistad con derecho a roce, pero los sentimientos aparecen cuando menos lo esperas y complica las cosas. ¿Cómo vas a controlar a tu corazón cuando la persona que tienes al lado te llena tanto? Tyler empieza a romper todas sus reglas por Cassie, y casi sin darse cuenta, acaba haciendo lo que no quería bajo ningún concepto, enamorarse de ella. 

—Estás jugando sucio —susurró ella. 
—Nunca juego siguiendo las reglas. 
—Pues las reglas están para algo.
—Sí, para romperlas —dijo él con voz ronca—. Y a mí se me da bastante bien romperlas.

Ambos merecen ser felices, merecen darse una oportunidad, ver a dónde les lleva ese sentimiento que ha crecido entre ellos. ¿Por qué no arriesgarse? Pero las cosas nunca son tan fáciles y todo se complica cuando el pasado vuelve con más fuerza que nunca y tienen que hacerle frente. 
La historia de Cassie y Tyler tiene sus puntos divertidos, pero también tiene sus momentos emotivos, tristes y dulces. La importancia de la familia y la amistad, la lucha contra los miedos y las inseguridades, la lealtad por encima de todo, incluso de tu propio corazón están muy presentes en su historia.

Cuando las cosas empiezan a complicarse, hay una parte de la trama que era demasiado evidente por dónde iban a ir los tiros y me ha dado mucha pena porque el factor sorpresa se ha perdido desde el principio. Me hubiera gustado sorprenderme en ese sentido. Pero ni siquiera eso ha sido un impedimento para que esta historia sea bonita a rabiar. Porque ese final, ese Tyler a pecho descubierto... buf, ¡maravilloso! Cassie y Tyler son de esos personajes de los que te encariñas desde el minuto uno, cada uno por libre tienen algo magnético, pero juntos hacen una combinación a la que es imposible resistirse. Sí, esta pareja posiblemente sea mi preferida de todas las de María y a la que recordaré con muchísimo cariño por mucho tiempo que pase.


LIBROS DENTRO DE «ROMPIENDO LAS REGLAS»

El hombre que fue jueves, de G. K. Chesterton

OTRAS RESEÑAS DE MARÍA MARTÍNEZ