NOVIEMBRE

En noviembre llegaron mis 32 años, y me parece increíble que hayan pasado ya dos desde que escuchaba Live a little de Florrie celebrando mis 30. Los 30 fueron agridulces, fui consciente de que realmente había crecido, de que las cosas feas seguían ahí y encima se multiplicaban, y el pilar más sólido que tenía en mi vida, ya no lo era tanto. He aprendido a vivir intentando mantener el equilibrio, aunque cómo cantaba Iván Ferreiro en aquella época dorada con Los Piratas, el equilibrio es imposible.
Hace unos días leía una frase de Chris Pueyo que me hizo recordar esos momentos agridulces de estos dos años, "Nadie que te haga sentir pequeño, merece verte crecer" y sentí cierto alivio porque me di cuenta de que había tomado decisiones correctas, difíciles, pero correctas. Cuando las cosas se rompen y te has dejado el pellejo para que algo así no suceda, la tristeza puede seguir ahí, pero la paz es inmensa y, con el tiempo, quiero pensar que sanadora.

Soplé las 32 velas en Villa Brandon, con Luca y Mr. Brandon a mi vera, mientras hacía la maleta para al día siguiente volver a ver a los míos, después de tres meses de echarles de menos. Y soplar de nuevo las velas, en casa, con el griterío de mis niños alrededor —¡cuánto han crecido los puñeteros desde que me fui!— y el olor rico de las comidas de mi abuela. O el olor característico de la casa de mis abuelos, sin más. Ese olor dulce y cálido que cura hasta el invierno más largo y frío.


Noviembre ha sido el mes que, por fin, he leído a Florencia Bonelli. Me da vergüenza decir los años de recomendaciones que llevo a cuestas, pero no sé por qué motivo, nunca terminaba de animarme con ella. Quizá porque esas opiniones tan entusiastas me daban un poco de miedo. La cuestión es que la misma tarde que llegué a Villa Brandon después de mi viaje exprés a casa, me compré Marlene. La historia me entretuvo y me la leí en un par de días, tres a lo sumo, pero no me caló. Después de escuchar que la Bonelli era la pera limonera esperaba algo más 'extraordinario'. También pienso que puede que la historia de Micaela y Carlo no fuera para mí, quién sabe. Ayer me hice con otra novela de la autora, porque quiero seguir descubriéndola.
También me he estrenado con María Montesinos y La estúpida idea de dejarte marchar. Una historia cotidiana, cercana, de las que me gustan y sé que a muchas de vosotras también. La historia de Julia y Lucas ha sido una grata sorpresa, y María una autora a la que le seguiré la pista muy de cerca. De hecho, ya tengo su última novela en mis dominios esperando el momento propicio, porque tengo la corazonada de que me va a gustar más.

En noviembre he recurrido también a autoras que para mí eran casi una apuesta segura, y digo casi, porque esta vez nos han cubierto mis expectativas como esperaba que lo hicieran. Es el caso de Caroline March y El retrato de Alana, es la primera vez que leo una novela de Caroline y que no me encaja del todo, que no me deja totalmente satisfecha. Disfruté de la lectura, pero no fue tan maravillosa como sus anteriores historias. Algo parecido me ocurrió con Noelia Amarillo y el final de su saga los Amigos del barrio. Es una saga que he seguido desde sus inicios, hay historias que me han encantado y otras, que no me han gustado tanto. Nadie más que tú estaría a medio camino. Tenía ganas de conocer la historia de Enar y al final no ha sido como esperaba, aunque sólo por conocer más al maravilloso Carlos y reencontrarme con el resto de amigos, merece la pena su lectura. Carlos me robó completamente el corazón.

Muchas veces os he dicho que me gusta leer más de una novela de un autor para poder opinar con conocimiendo de causa. Pues bien, este mes he leído por segunda vez a Brittainy C. Cherry, Mia Sheridan y Mariah Evans. Empezando con Brittainy C. Cherry, seguro que habéis escuchado hablar de El aire que respira, una historia que me dejó muy buen sabor de boca —a pesar de ese pegote peliculero final que no hay por donde cogerlo—. Tenía la necesidad de volver a leerla y la oportunidad llegó con Querido señor Daniels. Me gustó la historia, pero me sobró drama gratuito a punta pala, empiezo a pensar que es la marca "de la casa" de la autora. De Mia Sheridan leí recién salida del horno La decisión de Stinger, después de conocer a Archer Hale, ¿cómo me iba a quedar con las ganas de conocer a Carson Stinger? Fue una buena lectura, me gusta mucho como escribe Mia Sheridan y que sus protagonistas tengan ese punto diferente, pero Archer tocó una tecla que Carson no supo y ahí radica la diferencia. Y llego a Mariah Evans, autora española que descubrí con En tiempos de guerra. Hacía muchísimo tiempo que me apetecía seguir leyéndola, pero siempre se me cruzan otros libros y al final la pila de pendientes es descomunal. Un año después de leer la historia de Matt y Emma, me perdí en las páginas de El conjuro. El cóctel era la mar de apetitoso para mí: Escocia, viajes en el tiempo, highlanders... Y no me decepcionó en absoluto, me dio justamente lo que necesitaba y esperaba, una historia divertida, tierna y mágica. Espero no tardar otro año para volver a leer a Mariah.

Y por último, y no porque haya sido mi peor lectura, os tengo que hablar de Solo 3 segundos de Patricia A. Miller., quería hacer reseña, pero llevo un tiempo en modo disfrutona: leer y no reseñar. Patricia no es una autora nueva para mi, ya había leído anteriormente un par de historias suyas y me había dejado buen sabor de boca. Solo 3 segundos me pareció una buena historia. Una historia que engancha, sobre las segundas oportunidades que da la vida y sobre cómo el odio puede convertirse en el amor más bonito. No llevaba grandes expectativas y la disfruté mucho.

En este resumen mensual tenía que sonar Anni B Sweet, mi cantautora de cabecera. A veces son las canciones las que eligen el momento adecuado para poner música a lo vivido. Getting older me ha acompañado los últimos años en esos momentos en los que la vida me ha hecho sentir que la niña que fui cada vez está más lejos. Más escondida. Qué difícil es crecer... 

10 comentarios:

  1. Hola Mónica!!
    Pues seguro que Diciembre es mucho mejor en cuanto a lecturas y demás cosas :)
    Es difícil sobrellevar a veces las cosas, pero tú eres una mujer muy fuerte y sé que puedes con todo!!
    En cuanto a tus lecturas, pues coincidimos en tres. El retrato de Alana, Querido señor Daniels y La decisión de Stinger. La primera no fue lo que yo esperaba. La segunda, bueno, creo lo mismo que tú, que el drama es el sello de la autora y Stinge me gustó mucho, más que Archer, aunque Archer es muy especial también :D
    Me llevo anotados unos cuantos libros de los que nombras!
    Besos :33

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  2. Hay momentos en los que tomar determinadas decisiones duele mucho pero al final se trata de avanzar y lo importante es que tu te hayas dado cuenta de que hiciste lo correcto.

    De tus lecturas no he leído nada, "Marlene" ya sabes que la tengo pendiente así que iré con pies de plomo por si acaso, a Noelia Amarillo también me gustaría volver pero preferiría un autoconclusivo para no liarme con tanta saga y de Mia Sheridan tengo en el ebook esperando a Archer así que si disfruto con él no me importaría nada conocer Stinge.

    Besitos y disfruta con tus lecturas. La canción preciosa ;)

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  3. ¡Hola, Mónica!

    Noviembre no ha estado nada mal: cumpleaños con tus chicos, reencuentro con tu familia... Cómo me alegro de que hayas podido escaparte unos días para disfrutar de los tuyos, aunque haya sido tan exprés :) Con lo de los niños te entiendo, tengo tres sobrinos pequeñines y aunque solo pasen dos o tres semanas entre una visita y otra ya me parece que están enormes, que son más listos y de todo.

    Lo que te pasaba a ti con Florencia Bonelli me pasa con un montón de autores, así que ya te entiendo... Es una lástima que la primera novela que has leído de ella no te haya calado, a ver si el que tienes ahora entre manos te gusta más. Como siempre estaré atentísima, a ver qué te parece ;) Este mes coincidimos en unas cuantas: "El retrato de Alana", "Querido señor Daniels", "La estúpida idea de dejarte marchar" y "El conjuro" (¡gracias por darme el empujoncito definitivo para leer estas dos últimas!). También conocí a Mariah Evans el año pasado con "En tiempos de guerra" y después de esta última novela espero poder seguir conociendo sus historias :)

    Por cierto, aprovecho y te lo digo por aquí... Desde que leí la entrada en la que hablabas de Anna Gavalda ando medio obsesionada con leer "Juntos, nada más". Va a ser una de mis próximas lecturas seguro. Qué poco me cuesta dejarme llevar por tus palabras... :)

    ¡Un beso!

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  4. Querido señor Daniels y el de Noelia Amarillo me llaman un montón. Un besote :)

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  5. ¡Hola, Mónica!
    Empiezo por el final y te diré que no he leído nada de las autoras que comentas (miento, de Caroline March leí "Mi alma gemela"), pero hay ahí muchas autoras que tengo desde hace siglos en la pila de pendientes. Siento que con Florencia Bonelli no hayas dado con la tecla, pero es cierto que a veces una novela no nos permite valorar por entero si un autor es para nosotros o no. Fíjate que a mí me pasó con Murakami, empecé con Tokio Blues y es de los pocos libros que abandoné porque no era para mí, pero fue darle otra oportunidad con "Los años de peregrinación del chico sin color" y ahora fan total.
    De las que mencionas tengo muchas ganas de probar con Mariah Evans y Noelia Amarillo, a ver cuándo les llega el turno porque llevo unos meses de sequía lectora total (de ahí que haya tenido el blog en stand-by).

    Sobre el principio de tu entrada, no siempre el camino correcto es el más fácil (de hecho, casi nunca lo es) y si algo bueno nos da el crecer es que una va teniendo cada vez más claro lo que quiere en su vida y lo que no.
    Por último te dejo una cita de Risto Mejide que me ha venido a la cabeza mientras te iba leyendo, igual la conoces:

    "Crecer es aprender a despedirse. El día que te das cuenta de que crecer va a significar despedirse de personas, situaciones, emociones, memorias, ilusiones e incluso amigos que se supone iban a estar para toda la vida. El día que ves que crecer significa conocer cada día más gente que ya murió. El día que te das cuenta que te despides mejor que hace un año. Que ya no te sorprende que la gente desaparezca de tu vida. Ese día estás aprendiendo a decir adiós, ese día estás creciendo."

    Menudo tocho que te ha soltado. ¡Un beso!

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  6. Hola Mónica!
    A mi me faltan pocos días para soplar 31 velas y espero que me regalen alguno de los libros que mencionas. El de Querido Señor Daniels le tengo muchas ganas, aunque iré con cuidado. Al igual que el de Stinger.
    Un beso

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  7. ¡Felicidades un poco mucho atrasadas! Que noviembre más interesante en cuanto a libros. Tengo muchas ganas de leer "Los amigos del barrio" me lo recomendó una chica en la cola de una firma de libros en la Feria del Libro pero aún no he tenido oportunidad.

    También quiero leer "La estupida idea de dejarte marchar" así que espero leerlos pronto :)
    Un beso!

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  8. Ya te felicité pr el cumple, ahora por esas lecturas ;)
    Me alegra ver que sigues dejando todo al margen y sigue spublicando, un beso grande

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  9. Hola Mónica!!
    Pues creo que un buen mes de noviembre, a pesar de las lecturas que no te hayan llegado. Desde luego que tu 32 cumpleaños con tus 2 chicos y después con la familia no se volverá a repetir.
    Besos :)

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  10. Hola Mónica.
    "El olor de la casa de tus abuelos". Qué buenos recuerdos. ¿No te pasa que sólo hay dos sitios en el mundo donde realmente te sientes a tus anchas? Para mi eran la casa de mis padres y la casa de mi abuela. Tanto tiempo hace y no se olvida. Por eso, disfruta esos momentos.
    Con tus lecturas... ¿qué iba a decirte yo???? Ah, si, que la sigas leyendo. Ya sabes a quién.
    Y lo de siempre ¡que no sé cómo podéis leer tanto!!!
    Beso grande.

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