¿Drama (a punta pala) es sinónimo de historia más sentida?


Es una pregunta a la que le llevo dando vueltas desde hace tiempo, y mi respuesta la tengo clara: No. Pero me gustaría saber la vuestra.

Este año me ha pasado con varias novelas, historias que me estaban gustando y, que en un momento dado, la autora por querer emocionar al lector —es la única explicación que le veo— mete un giro de drama gratuito, a veces sin venir a cuento. Y sí, muchas de esas veces queda un pegote, o lo que era bonito incluso se vuelve un culebrón venezolano. Creo que estoy decepcionada con este recurso, que algunas autoras ya lo tienen como "marca de la casa". Me viene a la cabeza ese giro final de El aire que respira de Brittainy C. Cherry —un señor pegote— o el drama a tutiplén de Querido señor Daniels, de la misma autora. Pero no sólo me ha pasado con autoras extranjeras, también con las de casa, algo parecido me pasó con la última novela de María Martinez, que tuvo un giro que aunque me lo esperaba no terminó de convencerme del todo porque me resultó muy 'culebronero' y eso hizo que mi valoración final, aunque era muy buena, no fuese mejor. Podría seguir enumerando historias que con su extra de drama me han dejado con un palmo de narices este año.

Justo esta mañana he terminado una novela que me ha dejado esa sensación de desilusión, de estar leyendo una historia de amor que empezaba genial, que pintaba mejor según avanzaba y que cuando he llegado al meollo me ha dejado con cara de gilipollas diciendo "¿En serio? Venga, no me jorobes". No sabía si tirarme de los pelos o darme de cabezazos con la pared, y no he hecho lo segundo porque Luca estaba durmiendo y con la matraca que da despierto quería tener un poco más de paz. 
Soy de las que piensan que una trama sencilla, con problemas cotidianos, es mucho más efectiva para tocar el corazón y dejar huella. No digo que no me guste un poquito de drama, me gusta sufrir una pizca. Me gustan las historias que me hagan reír, llorar, enfadarme, en definitiva, sentir. Pero una cosa es sentir y otra es que el drama se salga de madre y acabe siendo todo tan inverosímil que te importe un pimiento lo que pase al final, que es justo lo que me ha ocurrido hoy. He leído los últimos capítulos en diagonal y el Epílogo —con lo que me emociona a mi un Epílogo bonito—, me lo he saltado a la torera.

¿Cuál sería vuestra respuesta al título del post? Mientras me dejáis vuestras opiniones —me podéis decir lo rancia que soy si os gusta el drama por un tubo—, voy a ver si remato lo que queda de año con una historia más de esas que dejan huella. No desisto en encontrar el broche perfecto lector a este 2016, e incluir una novela más a ese recuento anual que ya tengo listo.

16 comentarios:

  1. ¡Hola, Mónica!
    De acuerdo en TODO. A mí un exceso de drama o el típico giro "inesperado" me saca completamente de la historia (he leído los mismos libros que mencionas y pienso igual).
    Creo que el secreto está en CÓMO contar una situación dramática o emotiva. Menos es más. Siempre pienso en Taylor Jenkins, en Jojo Moyes o en esta última lectura de Instant Karma: no hay necesidad de tantos traumas ni conflictos, solo tienes que coger lo que tengas y saber contarlo.
    Aun así, diría que todo es cuestión de gustos porque hay comentarios de esos de: "oh, ¡cuánto he llorado! ¡me ha tocado el corazón!" y tú piensas ¿pero dónde? ¿qué me he perdido? ¿hemos leído el mismo libro?.
    No sé qué pensará el resto pero yo me uno a tu equipo de "unámonos contra el drama gratis".
    Un beso.
    PD: Estoy segura de que encontrarás una lectura que te alegre las fiestas, ya verás.

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  2. Hola!
    Tienes razón, esos giros finales que no hacen mas que rizar el rizo son un poco pesados. La escritora Brittainy es un claro ejemplo, aunque a mí me han encantado sus novelas pese a ese pero. En mi caso creo que ese exceso de drama no me llega a amargar la historia en general pero si que suelto un "uff, ¿ahora esto?". Mi respuesta también sería no.
    ¿Qué libro ha colmado ese vaso?
    Besos!

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  3. Ufff es que como escritora creo es muy difícil encontrar un punto medio, pero sí es verdad que algunas veces lees novelas y acabas pensando: si te pasa algo más date un tiro porque no hay cuerpo que resista eso xD. A mí los dramas excesos y de telenovela no me suelen gustar, pero las idas de olla y el entrar en bucle con un mismo tema tampoco. Las hay que ponen a la protagonista a dudar entre dos chicos y se puede tirar 300 páginas así sin problema, por poner un ejemplo. Creo que lo mejor es encontrar el punto medio, lo que no es nada fácil! En fin, que feliz navidad! :) p.d. soy cherry chic y no hay forma humana hoy de poner mi nombre o enlace de mi web jajjaja besitos

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  4. Hola!
    No podía venir más a cuento tu post con el libro que terminé ayer, querido señor Daniels...ehh...vamos a ver, demasiado drama!! No me he creído la historia y eso ha deslucido bastante todo
    A mi me gusta un buen momento dramático, lloro con los libros, pero taaaanto, como que no
    Cuál es el libro que ha colmado el vaso?! Queremos saber! 😜
    Un beso
    S

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  5. Estoy de acuerdo contigo Moni, y bien lo sabes porque cuando me recomiendas algún libro en petit comité lo primero que te pregunto es ¿pero es muy dramático? y con muy dramático, no me refiero a que quiero historias de unicornios y ojos con corazones donde todo es bonito, no. Con muy dramático me refiero al hecho de telenovela absurda que ralla el ridículo y que hace que una historia no sea creíble.
    El drama está bien, si se hace bien, si tiene un hilo conductor coherente, no que de pronto aparece sin ton ni son...
    No he leído ninguno de los libros que has mencionado, pero puedo imaginarme el panorama novelero. No sé, supongo que irá en gustos pero para mí no es.
    Besotees bonica!
    PD: Ánimo con la lectura final del año!!

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  6. ¡holaa! Pues yo resumidamente yo tampoco lo creo, muchas veces es como esté contado que te llega más o menos...

    Un besito

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  7. Hola, Mónica!
    Buff, a mí un poco de drama no tengo inconveniente alguno, lo que más me importa es como esté llevada la historia.
    No te voy a preguntar cual ha sido la última novela, porque viendo el goodreads ya me has quitado la incógnita :P
    Un beso y a ver si consigues acabar el año con ese broche ;)

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  8. Hola!
    Como fan del drama y el sufrimiento, hay que saberlo condensar. Lo que dices es cierto, hay personajes que les sucede de todo cada dos por tres y los giros van a peor, tanto que al final decides desentenderte. Personalmente me gusta el drama real y más humano en su justa medida y más si leo un romance contemporáneo con protagonistas normales. Las novelas de Sparks me gustan mucho por ejemplo.

    Un beso!
    PD: adoro pasarme por tu blog porque me relaja, transmites mucho con tus palabras :)

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  9. Hola Mónica!!
    Pues que conste en acta que a mí el drama me encanta, peeeero, siempre y cuando tenga un sentido y no esté ahí porque sí. En El aire que respira no me molestó, pero en Querido Señor Daniels, lo hizo y mucho porque no tenía nada de sentido. Veo en tu goodreads la novela que ha sido, así que no sé si le daré una oportunidad más adelante.
    Ánimo y a por ese broche del 2016!!
    Besos :33

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  10. Ya sabes que huyo del drama asi que ya sabes mi respuesta a la pregunta que nos planteas. Un poquito vale pero hacer sufrir por rellenar paginas a los personajes me parece una cochinada para los personajes y una putada para los lectores que tenemos que sufrir porque al escritor le apetezca ser sadico. No se si el drama final al que te refieres en el libro de Maria Martinez es la aparicion de cierto personaje. Si es eso creo que seria necesario para hilar con el tercer libro. Me ha gustado la entrada.

    Saludos

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  11. Buenas!!
    Me gustan las historias dramáticas, pero como te pasa a ti, hay veces que estoy demasiado saturada. Cuando pienso en una historia sin dramas familiares de por medio, que me cuenten el día a día y que me consigan sacar más de una sonrisa, la verdad es que me cuesta bastante. Ahora, si lo que busco es un dramón en toda regla, me vienen demasiadas historias a la cabeza, y es como si hoy en día las autoras recurrieran demasiado a ese recurso y nos hubieran saturado.
    Te voy a recomendar un libro. Sí, tiene drama, pero este por ejemplo está contado de tal manera que hace que merezca la pena leerlo, y además, no es algo que ocurra de repente, sino que desde el principio de la historia sabes que está ahí. Es el libro Corazones de Acero, de María José Tirado. Lo leí a principios de año y a pesar de todo lo que he leído después, es una de mis mejores lecturas.
    Un beso guapa!

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  12. La verdad es que no es algo que me haya ocurrido muchas veces, pero entiendo perfectamente tu opinión y, como tu, prefiero que la historia sea más sencilla y no recurra a dramatización para hacernos sentir cosas. Precisamente el exagerar tanto las cosas provoca la reacción contraria a la que quieren conseguir.

    Besitos guapa

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  13. Un tema interesante. Estoy de acuerdo contigo, hay veces que intentan meter el drama a la fuerza y no queda bien... Yo esto lo amplío a los libros que son dramas ya de base... como los libros con niños con cáncer o en los que el protagonista ha perdido a su familia etc. Son libros que dan pena, sí, pero a mí no me hacen sentir tanto como esos autores que sin esperártelo (y sin siempre necesitar un suceso tremendamente triste o traumático) te hacen acabar llorando como una magdalena y sin poder olvidar ese libro.

    Un besito ♥

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  14. Creo que ese pegote que dices es lo que yo llamo topicazo. Estás metida en algo precioso y te meten algo manido, tópico y pegotudo, como dices tú, que te frena todo el rollo y encima potencia el instinto asesino, dan ganas de asesinar. qué corte de rollo chica.
    BEsotes.

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  15. NOP!!!! Respuesta a la pregunta.
    He de decir que libro que me roba unas lágrimas, es un cinco estrellas asegurado para mí. Pero a mi me suelen aparecer las lágrimas con los momentos bonitos, o cuando se consigue lo que tanto tiempo llevo esperando. Te pongo un ejemplo con una peli que seguro has visto: Love actually. Yo lloro cuando el niño se abraza al padre tras hablar con la niña en el aeropuerto, o cuando el escritor se declara en la pizzería...
    En cuanto a si me encuentro en un libro con un dramón enorme, tipo enfermedad, o trauma duro relacionado con abusos o desengaños amorosos,yo suelo emocionarme menos. A emoción sentida me refiero. Suelo intentar averiguar cómo se siente el protagonista, suelo pensar el respecto, pero me cuesta más soltar una lágrima.
    Llámame "pava".
    Beso enorme.

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  16. Bueno, aunque yo no lea mucho ese tipo de historias, te entiendo y coincido con vos. Tanto drama sin sentido y exagerado me hace recordar a una telenovela latina. Ojo, que a veces ese drama sí queda bien, pero todo depende de cómo sea llevado y escrito por el autor, pero en estos casos, los conflictos que van apareciendo son desesperantes, jajaja, como cuando aparece un personaje con una enfermedad terminal u ocurre un accidente de auto. Vamos, ¿en cuántos libros no está este último?
    Muy buena la entrada, besos.

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