28 abril 2016

MARTA SANTÉS, UNA VUELTA DE TUERCA DENTRO DEL NEW ADULT

El verano pasado entre parones vacacionales, apatía a raudales y un cúmulo de cosas que me tuvo bastante dispersa, dejé en el tintero hablaros de algunas novelas que me gustaron especialmente. Una de las que más me sorprendieron fue Quédate siempre de Marta Santés. La historia de Noa y Elías es una historia que me hizo derramar lágrimas como puños.

En Semana Santa, Marta publicó su segunda novela Vértigo. Al borde del acantilado también con Romantic Ediciones y me ha vuelto a dejar muy buen sabor de boca. Tanto, que he pensado que tenía que rescatar todas aquellas sensaciones que experimenté con la historia de Noa y Elías, y escribir un poco sobre ellos y sobre Elena y Gael. Ay Gael, cómo me has gustado.


Quédate siempre es una novela New Adult que si tengo que describir con una palabra es INTENSA. La leí por inercia, sin haber visto críticas antes ni nada por el estilo, simplemente buscaba algo nuevo para leer y me llamó la atención.

La historia tiene una premisa preciosa, Elías y Noa, nuestros protagonistas, han sido inseparables desde niños, han compartido una amistad inquebrantable desde que tienen uso de razón hasta que llega un momento, junto a la adolescencia, que traspasan esa línea casi invisible y dejan de negar lo que realmente sienten el uno por el otro. Pero un suceso trágico lo trastoca todo y Elías junto a su familia se muda a otra ciudad rompiendo a pedazos las ilusiones, sueños y corazones de la pareja protagonista. La separación como es lógico no es nada fácil para ninguno de los dos, pero con el paso del tiempo aunque no se olvidan intentan rehacer su vida lejos del otro.

¿Pero es posible olvidar un amor tan puro? Años después Noa y Elías se reencuentran. Elías junto a sus padres vuelven para pasar las vacaciones de verano y todos esos sentimientos que parecían adormecidos vuelven a resurgir más vivos que nunca. Pero Elías parece feliz con su nueva vida y Noa quiere dejar de sufrir por el amor perdido.

Si os contara más os estropearía por completo la historia, porque todo esto que os he contado solo es el principio de una gran historia con la que he llorado y sufrido, hasta el punto de tener que dejar de leer unos minutos porque las lágrimas me impedían seguir con la lectura.

Quédate siempre fue una sorpresa, porque a pesar de que al principio pueda parecer que es una historia que ya hemos leído, llega a un punto que la autora sabe distanciarse y darle un giro totalmente inesperado a la historia. Es cierto que yo esperaba un revés, pero nunca pensé en algo de esa magnitud, a mi me dejó en shock por completo y por mi cabeza solo pasaba una y otra vez "Esto no puede ser verdad". ¡Corred a por un paquete de pañuelos y sumergiros en la dulce e intensa historia de Noa y Elías!


En Vértigo. Al borde del acantilado Marta cambia totalmente de tercio y empieza fuerte, muy fuerte. A Elena la secuestran una noche unos tipos y sin saber la razón se encuentra maniatada en una habitación oscura. Dadas las circunstancias imaginad la desesperación que se apodera de ella cada minuto que pasa. Pero entre esos secuestradores hay uno que parece más humano, más cercano, uno que tiene los ojos verdes y que cuando más asustada y resignada está con la situación que está viviendo, le dice que la va a ayudar de salir de allí.

Gael, el chico de ojos verdes, huye con Elena, y a partir de entonces las cosas se complicarán por momentos, tendrán que esconderse para que no les encuentren y además tendrán que hacer frente a lo que poco a poco están sintiendo el uno por el otro. Unos sentimientos imposibles, porque cualquier tipo de relación entre ellos es una quimera. En algún momento tendrán que separarse para siempre, Gael quiere dejar a Elena a salvo con su familia y después desaparecer. Su vida no ha sido sencilla, se ha visto obligado a hacer cosas de las que no se siente orgulloso, una de tantas ha sido participar en el secuestro de Elena. Así que su futuro, en cuanto den con él, no es nada halagüeño.

Esta historia también tiene ese toque particular de Marta, y esta vez viene por parte de Gael, algo que el lector no espera, que logra sorprender y hacer todavía más diferente esta historia. Elena y Gael me tuvieron totalmente enganchada, en ningún momento sabía por dónde irían los tiros y al llegar al final estaba que me tiraba de los pelos. ¡Menudo final! Vértigo. Al borde del acantilado es una novela llena de acción y tensión, pero también de momentos mágicos entre los protagonistas.


Si os gusta la novela juvenil, el New Adult y ese tipo de historias, seguro que os gusta Marta Santés. Quédate siempre es una buena opción para empezar porque es una historia bonita y muy dulce, de esas que llegan al corazón del lector y que suelen gustar por su intensidad en algunos momentos. Pero si queréis una historia diferente, no os podéis perder Vértigo. Al borde del acantilado, yo me animé con ella, además de por lo mucho que me gustó Quédate siempre, por el ►Booktráiler que te deja con ganas de saber más. La trama puede resultar algo rocambolesca, pero a mi justamente eso fue lo que me picó, ver qué era algo diferente dentro del género.

Por mi parte, seguiré leyendo a la autora, descubriéndola, porque me ha hecho pasar muy buenos ratos lectores y no veo la hora de leer su próxima novela.

23 abril 2016

¡Feliz día del libro!

Ilustración de Moderna de Pueblo (Raquel Córcoles)

El día de Sant Jordi (día del libro) es uno de los más bonitos del año...

En Sant Jordi Barcelona está más bonita que nunca y yo tengo la morriña en su estado máximo. ¿Habéis visto lo preciosa que está la Casa Batlló llena de rosas rojas? Me he puesto muy tontica viendo fotos.

En mi familia, a pesar de estar lejos seguimos las tradiciones de la tierra, y por supuesto, Sant Jordi no podía ser menos. Desde hoy campan a sus anchas en mi estantería los dos libros publicados en español de Taylor Jenkins Reid y una rosa a su vera. Sí, he sido comedida, pero os tengo que confesar que lo que se me va totalmente de las manos es la Feria del Libro de Madrid. El año pasado en el viaje de vuelta a casa rompí la maleta del peso que traía a cuestas. Es lo que pasa cuando tu mandarino tiene la misma pasión por los libros que tú, que al final lo que iban a ser un par de compritas acaba siendo un botín pirata en toda regla (tengo prueba gráfica de esto, con bandera pirata incluida en el plano).

¿Y vosotros? ¿Con qué libro habéis picado en este día de jolgorio para los amantes de las letras? (Sé que soy una inconsciente haciendo esta pregunta en singular, así que dadme mucha envidia con vuestro cargamento librero).

Espero que hayáis pasado un día estupendo, que os hayan regalado —u os hayáis regalado— ese libro que tantas ganas teníais de leer. Y si se tercia, os llenen de rosas.

19 abril 2016

Desamor, libros y Bruce Lee

Si esta entrada tuviera música, sonaría Dulce introducción al caos ♫


Desde hace tiempo me he dado cuenta que mucha gente piensa que el "lee" de la URL de mi blog es Lee de apellido, como Bruce Lee. El blog es simplemente Miss Brandon, el "lee" es del verbo leer y la explicación es tan simple como que missbrandon estaba pillado y tuve que poner algo más para crear el blog. Más simple que el mecanismo de un botijo, vamos. Ahora lo pienso y podría haber puesto "books" o cualquier otra cosa, pero en aquel momento puse lo primero que se me pasó por la cabeza. Al poco tiempo me di cuenta de que sin pretenderlo había adoptado en mi rincón el nombre de Brandon Lee, hijo de Bruce y protagonista de El cuervo

¿Entonces de dónde viene lo de Brandon? En la pestañita Miss Br. de la barra superior os explico un poco cómo llegué a ser una lectora empedernida y de ahí viene justamente lo de Brandon, tiene su historieta y os la voy a contar así a grandes rasgos.

Nunca he sido una de esas niñas que se perdían entre las páginas de los cuentos, he crecido rodeada de libros porque en mi familia siempre ha habido lectores: mi bisabuela, mi abuelo, mi madre, mi tía... pero yo empecé a leer como una loca a los veintipocos. Hasta entonces leía algún libro muy de vez en cuando y lo poco que leía eran novelas de suspense, tenía a Mary Higgins Clark que echaba humo.

¿Sabéis ese momento en el que te rompen el corazón en tantos pedazos que piensas que ni de coña volverás a querer a alguien? Supongo que todos lo hemos experimentado alguna vez, pues así estaba yo con aquellos veintipocos, con el corazón hecho trizas y lamiéndome las heridas mientras me perdía entre las letras de La ley innata de Extremoduro. En aquella vorágine de negatividad propia del desamor mi madre me regaló un libro, Crepúsculo para más señas, esto fue antes de que salieran las películas en el cine y los fans se multiplicaran como setas. Lo empecé a leer ese mismo día con la intención de tener la cabeza ocupada y no martirizarme de la manera que lo estaba haciendo por alguien que no merecía ni una lágrima mía más. Después de Crepúsculo vino el resto de la saga, y más tarde cualquier libro que cayera en mis manos, daba igual el género, me enganché a la lectura de manera brutal. Leer se convirtió en mi terapia, en mi refugio, en mi tabla de salvación y en mi válvula de escape. Desde ese invierno que queda ahora tan lejos ya no he parado de leer. Pero los libros no sólo iban a ser una especie de terapia, me iban a dar muchísimo más. Y ahora es cuando vamos a por lo que un simple apellido, como lo es Brandon, ha supuesto en mi vida.

A los pocos días de que mi madre me regalara el libro tuve la necesidad de compartir mis opiniones con otra gente y fue cuando buceando por la red descubrí el foro de libros y autores Ábrete Libro. En el momento de registrarme tenía que ponerme un nick y, como estaba con la saga de Stephenie Meyer entre manos, el nombre que elegí fue Alice Brandon. Soy así de original, qué le vamos a hacer, puse lo primero que me vino a la cabeza, una vez más. Lo que quiere decir que si en aquel momento hubiera estado leyendo, por ejemplo, Los hombres que no amaban a las mujeres me hubiese cascado Lisbeth Salander tan ricamente. Pero como os decía antes, lo que nunca imaginé en ese momento es que los libros seguirían dándome tantísimo. Fueron mi terapia en aquellos meses tan chungos, pero también trajeron a mi vida amistades, personas que me han enseñado lo que es la AMISTAD en mayúsculas... y a Mr. Brandon. ¿Recordáis que hace poco os dije que el amor por los libros me había traído al amor de mi vida?

El nick con el paso del tiempo pasó a ser algo muy mío, le cogí cariño, y yo creo que si alguien por aquel entonces me hubiera llamado así por la calle hasta me hubiese girado. Cuando inicié la andadura bloguera tenía claro que lo quería conservar de alguna manera, es tan especial para mi por todo lo que representa en mi vida que tenía que seguir conmigo. Y así es como me llevé el Brandon a mi nombre real: Mónica. Cómo veis todo era muchísimo más sencillo, pero ya os digo que este fin de semana voy a ver El cuervo, porque me vais a tirar tomatazos pero os tengo que confesar que ¡nunca la he visto!

Después de esta gran parrafada me ha dado por pensar que opinión tendría de Crepúsculo si lo leyera ahora, posiblemente no me gustara tanto como lo hizo en su día —o no me gustara nada— porque ahora no leo el mismo tipo de libros que antaño, pero tengo claro que es un libro que guardaré siempre por el valor sentimental. Y porque si lo pienso gracias a él también estoy aquí y os he conocido a todos vosotros. 

18 abril 2016

BILOGÍA PULSIÓN, de Gail McHugh. O cómo convertir una buena historia en un culebrón casposo

ROMÁNTICA CONTEMPORÁNEA
COLLIDE / PULSE
★ /  

Recién graduada de la universidad y tratando de hacer frente a la muerte de su madre, Emily Cooper se traslada a la ciudad de Nueva York para un nuevo comienzo. Su novio, Dillon Parker se encarga de Emily, sabiendo que no puede vivir sin ella a su lado. Dillon es dulce, reflexivo, todo lo que Emily siempre ha deseado en un hombre. 

Hasta que conoce a Gavin Blake un playboy rico y famoso, peligrosamente sexy y encantador como el infierno. Emily trata de negar la conexión instantánea que siente, pero el Sr. Alto, moreno y guapo no está dispuesto a dejarla ir tan fácilmente. Para recuperarse de su doloroso pasado, Gavin no se detendrá ante nada para terminar conquistando a Emily. 

Este encuentro inesperado obliga a Emily a cuestionar sus decisiones, obligándola a tomar una decisión que destruirá amistades, romperá corazones, y cambiará su vida para siempre.



Ya tardaba en llegar mi primera decepción lectora del año y me la ha puesto en bandeja Gail McHugh. No suelo hacer reseñas negativas porque me gusta más hablaros de los libros que me han aportado algo bueno, pero es tal la frustración que tengo ahora mismo que necesitaba sacarla por algún lado.

Cuando en marzo publicaron Pulsión, el primer libro de la bilogía, me tiró para atrás nada más leer la sinopsis. Tenía pinta de ser una de esas historia que sabéis que tanto me apasionan (ironía en modo On) de ricachón gallito de corral, pero gracias a la reseña que hizo Samantha de La vena romántica me animé a darle una oportunidad y me sorprendió para bien. Me sorprendió porque no era para nada lo que esperaba, pero sobre todo me sorprendió Gavin, no era el macho cabrío que esperaba, en realidad me pareció un amor. 

La historia empieza con Emily que después del fallecimiento de su madre decide trasladarse a Nueva York con su novio Dillon. Allí empezará a trabajar en una cafetería y por avatares del destino se cruzará con Gavin Blake. Las chispas entre ellos surgen desde la primera mirada, y aunque Gavin ha quedado tan cautivado por Emily que quiere conocerla, ella no quiere darle alas porque es muy feliz con Dillon. Las cosas se complican una noche en la que Emily descubre que Gavin es amigo de Dillon. Gavin, por su parte, tampoco sabía que la chica que tanto le había impresionado era la novia de su amigo. Pero no todo queda aquí, esa relación idílica que Emily piensa que tiene con Dillon no lo es tanto, porque Dillipollas —cómo bien lo bautiza la buena de Olivia (amiga de Emily)— es un lobo con piel de cordero. El final de este libro termina como el rosario de la aurora y sólo tienes ganas de seguir para saber qué pasará con los protagonistas. 

Hasta aquí todo genial, Pulsión me gustó muchísimo y después de ese final de infarto estaba contando los días para que llegara a mis manos Tensión. Y mis ganas se fueron a la porra en cuanto leí dos capítulos. DOS. Todo lo bueno que tenía Pulsión no lo encontré en esta segunda parte, al contrario, empezó a decaer hasta llegar al punto de resultar un culebrón casposo. ¿Tiene cosas buenas? Sí, claro que las tiene, llegando más o menos a la mitad hay algún giro que me ha convencido, pero en líneas generales es un libro innecesario. Pienso que la autora podría haber dejado la historia en un solo libro, incluir algunos capítulos más en Pulsión para darle un final y punto pelota. Al alargar la historia ha metido muchísimo relleno, la mayoría de ese relleno son escenas sexuales. No tengo problemas con esto, la novela erótica me gusta, lo que ya no me gusta tanto es que las escenas sexuales se sucedan una detrás de otra sin ton ni son. Pero no es lo único que se repite hasta la saciedad, las declaraciones y muestras de amor entre los protagonistas son continuas y hasta empalagan. ¡A mi, que soy un poco moñas! Así que imaginad el pastel.

En definitiva, Pulsión es una buena historia con la que disfruté muchísimo y a la que le di muy buena valoración. Pero Tensión me ha parecido un culebrón, me ha aburrido, me ha empalagado y he terminado leyendo en diagonal para quitármelo de encima rápido. Una decepción total. Esto, por supuesto, es sólo una opinión personal, estaré encantada de saber vuestras opiniones sobre el final de la historia de Emily y Gavin. ¡De hecho, estoy deseando saberlas! A ver si el problema soy yo, que todavía estoy de subidón con el desenlace de Daniela y todo me sabe a morralla jajaja.

14 abril 2016

FUISTE MI VERANO, de Neïra

ROMÁNTICA CONTEMPORÁNEA
FUISTE MI VERANO — Daniela #2 ★★



Esta reseña contiene spoilers de FUIMOS UN INVIERNO

Qué semana más larga. He visto pasar las horas, los minutos y los segundos tan lentamente que si hoy me puedo hacer un pirri en el pelo es por algún milagro de Lourdes. Pero tenía la certeza de que cada segundo de estos tres meses desde Fuimos un invierno merecerían la pena. Y aún así Neïra me ha sorprendido, porque Fuiste mi verano no era lo que esperaba, ha sido algo más grande que todavía no sé bien cómo describir con palabras. Me ha dejado una sensación en el cuerpo extraña y bonita a la vez, una sensación que se escapa ahora mismo a mi entendimiento.

Hace más de media hora que he terminado de leerlo y todavía estoy llorando como una pánfila. Pero es que con este libro me ha pasado algo que no me había pasado jamás, y es que desde las primeras líneas ya me estaban cayendo lágrimas. Ha podido conmigo ver a esa Daniela caminando sola, saliendo adelante como una jabata, pese al dolor y a la decepción que arrastra. Me ha hecho pedazos porque he sentido su dolor y su desilusión. Presenciar como esos meses en los que se ha sentido abandonada ha resurgido de sus cenizas con más fuerza, más madura y aprendiendo por el camino que ella también ha cometido errores, porque no todo era cómo ella pensaba o cómo ella lo veía en su momento. Pero todo ese camino que está haciendo Daniela sola no tiene ningún sentido sin Luca, sin todo lo bueno y malo que le hizo sentir él.

¿Qué digo yo ahora de Luca? En el final de Fuimos un invierno por primera vez sabíamos cómo se sentía, cómo pensaba y eso fue un regalo inesperado. Un último capítulo que le dio una dimensión completamente diferente a la historia. A Luca, a pesar de hacer las cosas tan mal, no pude reprocharle su actitud en ningún momento. ¿Quién no ha hecho las cosas fatal alguna vez por culpa del miedo? ¿Quién no se ha equivocado? ¿Quién no ha hecho daño sin pretenderlo? El miedo es un sentimiento asqueroso, que en la mayoría de las ocasiones nos priva de hacer y decir las cosas que verdaderamente queremos o sentimos. Y Luca estaba asustado, muy asustado, todo lo que sentía por Daniela le venía demasiado grande y para él fue más fácil poner distancia para volver a encontrarse a sí mismo. Al leer Fuiste mi verano me he dado cuenta que no estaba equivocada, que lo que ví en Luca en el primer libro era verdaderamente lo que había y de alguna manera me he sentido bien por lograr entenderle, por no irme a la parte fácil de empatizar solamente con Daniela y su dolor. Luca también tenía el suyo, aunque lo escondía mucho mejor.

La historia de Daniela y Luca está llena de encuentros inesperados y en Fuiste mi verano no iba a ser diferente. Se vuelven a encontrar por casualidad después de mucho tiempo y cuando sus mundos colisionan de nuevo todo vuelve a tambalearse y no saben cómo actuar. Daniela todavía no ha perdonado a Luca y le ha costado mucho esfuerzo llegar al punto donde ahora se encuentra. Luca quiere hacerle entender a Daniela por qué actuó de esa manera en el pasado e intentar enmendar sus errores. Pero cuando hay tanto resentimiento, tanto dolor, tanta decepción, el amor a veces no es suficiente. El amor no lo puede todo si tiene alrededor tanto sentimiento dañino ganándole terreno.

(...) No sé qué hacer, Luca, porque tome la decisión que tome, tanto si es lanzarme a tus brazos como no volver a verte, ambas me hacen un agujero en el pecho. No es que me hagas daño, Luca, es que me dueles; puede parecer lo mismo, pero no lo es, porque algo que te duele está dentro de ti y no hay manera de desprenderse de ello. ¿Entiendes por lo que estoy pasando?


Fuiste mi verano tiene un tono totalmente diferente a Fuimos un invierno, más serio, más profundo y más sentido. Daniela y Luca durante este desenlace van cerrando viejas heridas, unas heridas que hasta ahora simplemente estaban tapadas con una tirita y para seguir adelante tienen que curar. Volverán a tropezar y a levantarse, a veces juntos y otras por separado. Crecerán, madurarán, pero también se harán daño sin quererlo, y a la vez sin poder evitarlo, hasta llegar al momento de poner las cartas sobre la mesa y tomar decisiones. Por ellos, por su felicidad y por el amor que un día sintieron.

Todo ese camino que recorren me ha dejado un nudo en el pecho y cuando he terminado de leer el libro sólo podía llorar, llorar a mares, porque como os decía antes, no ha sido como yo esperaba este final, ha sido todavía más grande. Pensaba que iba a sufrir y me iba a enfadar hasta el punto de querer tirar el libro electrónico por la ventana, como me pasó con Oliva y Mario. Y sí, he sufrido, llorado y me he puesto muy triste, pero todo el camino ha merecido la pena. Ha merecido la pena conocer a Daniela, una pelirroja a la que es imposible no querer, porque tiene un corazón que no le cabe en el pecho y a pesar de los golpes que le da la vida, siempre se queda con la parte buena, con la parte positiva. Una Daniela que es mucho más valiente de lo que ella pensaba. Ha merecido la pena conocer a Luca, que desde el primer momento me conquistó, con sus anillos macarras, sus patillas, sus tatuajes, pero sobre todo por la manera de cobijar en sus brazos a Daniela cuando más lo necesitaba, por esos pequeños detalles que le hacen tan grande y por saber asumir sus errores. Un Luca que tiene mucho más que ofrecer de lo que él pensaba.

Oli y Mario me dejaron una huella imborrable, pero Daniela y Luca son especiales, su historia es muy diferente y me ha llegado al corazón de otra manera, quizá más profunda. Lo único que tengo claro es que su historia se queda conmigo para siempre, cómo sólo hacen unas pocas a lo largo de nuestra vida.

A Neïra sólo puedo decirle "Qué bonito fue encontrarte" y en esa frase tan cortita encierro todo lo que siento desde que el verano pasado conocí a Oliva.

No podía terminar de otra manera que con Maldita dulzura, una de mis canciones preferidas y banda sonora de la historia de Daniela y Luca. Hace un par de años vi a Vetusta Morla en directo y cuando la tocaron incluso me emocioné, fue un momento mágico, de esos que te ponen la carne de gallina y que recuerdas toda la vida. Era el primer concierto que compartía con Mr. Brandon y eso también lo hizo especial. Ahora gracias a Daniela Maldita dulzura tiene otra dimensión.
En enero, cuando terminé de leer Fuimos un invierno estuve varios días escuchándola en bucle, me costaba desengancharme de la historia, quitarme de encima esas emociones que anidaron dentro de mi después de ese final. Y hoy, tres meses después, me despido de Daniela y Luca con el corazón encogido y lágrimas en los ojos mientras escucho a Pucho (y a Carla Morrison). Mientras vuelve a sonar Maldita dulzura...

(...) y hablas para no oírme, 
 y bebes para no verme, 
 y yo callo y río y bebo 
 no doy tregua ni consuelo, 
 y no es por maldad lo juro, 
 es que me divierte el juego.



OTRAS RESEÑAS DE NEÏRA

Fuimos un invierno (Daniela #1)
Serie Mario y Oliva (La lista de Oliva + La lista de Mario)

11 abril 2016

NI TÚ ROMEO, NI YO JULIETA, de Sylvia Marx

ROMÁNTICA CONTEMPORÁNEA
NI TÚ ROMEO, NI YO JULIETA ★★★½


Esta es una de las novedades de marzo que en cuanto leí la sinopsis me apunté el título para hacerme con ella, tenía pinta de ser divertida y así ha sido. Lo he pasado muy bien leyéndola hasta que he llegado al final y me he quedado con un palmo de narices, de ahí que haya puesto una valoración tan rara en mi: ★★★½ —nunca había usado hasta ahora lo de la media estrella—. Pero vayamos por partes.

La historia empieza con Julia llevándose el coche de su novio Víctor después de pillarlo acostándose con su mejor amiga Lorena. Hasta aquí bastante típico, lo sé. La pobre sólo piensa en huir y mientras despotrica contra Víctor, Lorena y el mundo en general tiene un accidente con el coche. Con el coche que ha robado a su ex-novio y sin tener el carnet de conducir a mano. ¿Podrían irle peor las cosas? Pues sí, porque el accidente no es que se lo haya dado ella sola con el quitamiedos —por ejemplo—, el porrazo lo ha tenido con un motero. Un motero que para más inri va hasta las cejas de documentaciones falsas, lleva una navaja en la bota y es un fugitivo. ¡Casi nada! Un día para olvidar en la vida de Julia, sólo le faltaba recibir una llamada de su madre para comunicarle que su tía ha fallecido.

Aunque la relación con su tía no fuera estrecha sabe que tiene que ir inmediatamente a casa de sus padres, y hacer frente una vez más a la perfección de su hermano y a los ataques de un padre frío y distante que nunca ha intentado comprenderla. Y tiene que llevarse a Víctor, claro. En unos días iba a presentar a su novio en sociedad y por el funeral ese momento se ha adelantado. ¿Pero qué pasa cuando ya no hay novio? Pues que nuestra protagonista tiene la brillante idea de llevarse al motero para que se haga pasar por Víctor. No sé a vosotros, pero a mi esta clase de enredos siempre me parecen muy divertidos. 

El motero en cuestión es Xabi, un misterio durante toda la historia, sólo sabemos que está metido en algún asunto turbio y que todo lo que tiene de duro lo tiene de bueno. Se presta a ayudar a Julia con los ojos cerrados —vale, en teoría a cambio de 15.000€— pero de lejos se nota que a él no lo mueve el dinero, que realmente quiere ayudarla, aunque parezca que está loco perdido por ayudar a una completa desconocida. La cuestión es que por avatares del destino —y por esos asuntos turbios que lleva Xabi entre manos— después del accidente siguen juntos y tienen que montar el teatrillo en pleno funeral. Un funeral atípico y con varias sorpresas escondidas. Ese par de días juntos se dejarán llevar por esa complicidad y atracción que sienten, y lo que empezó siendo un paripé de cara a la galería acaba siendo más verídico de lo que imaginaban.

Al verte preocupado, me estaba acordando de la primera vez. Parece que haya pasado tanto tiempo y han sido sólo dos días. 
—¿La primera vez de qué? 
—Cuando sucedió el accidente, me mirabas como ahora. Cuando viniste hacia el coche y me enseñaste tres dedos, los pusiste delante de mi nariz y me preguntaste cuántos dedos veía... Pensé que creías que yo era gilipollas y que el gilipollas eras tú. 
Xabi se echó a reír. Inesperadamente, se inclinó hacia delante, apoyó los codos en las rodillas, juntó las manos alrededor del puente de su nariz, pensativo, y giró la cara hacia mí. 
—Puede que lo pensara... en un primer momento. —Su voz sonó grave, firme—. Pero si ahora alguien dijera de ti que eres gilipollas... juro que le partiría la cara

Llegados a este punto retomo lo que os decía sobre el final y esa valoración rara que le he dado. Se nota que la historia me ha gustado, porque he disfrutado un montón y he soltado alguna carcajada con Julia, que es de armas tomar y Xabi, que en muchos momentos tiene más paciencia que el santo Job. Pero el final no ha cumplido con mis expectativas, para mi gusto le falta un Epílogo porque después de todo lo que se ha mareado la perdiz durante la historia, que todo se resuelva en cuatro líneas me ha mosqueado un poco. Esperaba una conversación más intensa, con más chicha y no ese final tan pobre. Es verdad que a veces los Epílogos dejan mucho que desear —me he tirado de los pelos hasta casi quedarme calva con más de un Epílogo— pero esta vez pienso que era necesario para cerrar la historia de manera más redonda y explicar algunas cosas  —o muchas, según se mire— de Xabi que quedan muy en el aire. ¡Acabamos la historia y Xabi Romeo es prácticamente un desconocido! Y eso no puede ser siendo el protagonista. Así que media estrella se ha ido al garete por ese final tan poquilla cosa y la verdad es que me da una pena tremenda.

Ni tú Romeo, ni yo Julieta es una novela que si os animáis os va a hacer pasar ratos estupendos porque es divertida y los protagonistas enganchan desde el minuto uno. Tengo claro que voy a seguir leyendo a Sylvia Marx, aunque al acabar esta novela haya estado como Sabina cantando por el mes de abril que le habían robado. A mi me han robado el Epílogo de Xabi y Julia y todavía estoy que trino.

06 abril 2016

Bilogías inolvidables del año, o posiblemente la reseña más rara de la historia

Sólo llevamos tres meses pero para mi este año va a ser el año de las bilogías. Luca y Daniela llegaron en la víspera de Reyes, yo empecé a leer su historia unos días más tarde porque el año no empezó demasiado feliz. Justamente ese día 5 de enero tuve que hacer las maletas en tiempo récord y en menos de dos horas estaba subida en un tren. Pero la noche que volví a casa, sin deshacer siquiera la maleta —agotada de no haber dormido en dos días— me puse el pijama y tapada hasta las orejas empecé a leer Fuimos un invierno y me enamoré. Me enamoré de Daniela, me enamoré de Luca —a ver quién es la bonica que no se enamora de este portento—, y una vez más me enamoré de Neïra, de su manera de escribir, de sentir. Neïra es especial y única contando historias. 
*el día 13 de abril sale a la venta Fuiste mi verano, el desenlace

En plena resaca de ese invierno tan precioso que me había regalado Neïra y que se había llevado un poco mi tristeza, me metí en la cocina de El Mar con Martina y Pablo. Y reí, lloré, me encabrité, suspiré, me dieron ganas de meterme en el libro y gritar hasta desgañitarme... En fin, me subí a una montaña rusa de emociones como siempre que leo a Elísabet Benavent. Reconozco que no estaba preparada para Martina en tierra firme, para lo que me iba a hacer sentir ese desenlace. Un desenlace que ha cosechado opiniones muy dispares, pero que a mi me dio tanto que se ha convertido en uno de mis libros preferidos de Elísabet. Hubiera leído otras 500 o 600 páginas de reflexiones porque me hicieron pensar y sentir, llegaron a dolerme, como si yo misma fuera otro personaje del Horizonte Martina

Soy una yonqui de los sentimientos, quizá porque soy muy sensible y tremendamente empática —cosa que no siempre considero que sea bueno, de hecho, muchas veces es una verdadera mierda—. La cuestión es que las historias que me hacen sentir son las que se quedan conmigo, en mi recuerdo y de alguna manera forman parte de mi. Y a mediados de febrero ya tenía debajo de la piel a Daniela y Luca, y a Martina y Pablo. Increíble pero cierto, en mes y medio tenía ya dos de mis mejores lecturas del año.

Leo mucho, muchísimo, seguro que la mayoría os habéis dado cuenta. Sobre todo desde que el pasado mes de marzo me lié la manta a la cabeza e hice algo que nunca había hecho hasta ahora. Hablar de TODAS mis lecturas del mes. No lo había hecho antes porque pensaba que iba a aburrir hasta a las moscas, pero por vuestros comentarios veo que os va la marcha jajaja. En fin, lo que quiero decir con esto, es que después de Daniela, Luca, Martina y Pablo, he leído mucho, muchas historias y la gran mayoría no han sido malas lecturas. Guardo muy buen recuerdo sobre todo de un par de ellas que se llevaron mis cinco estrellas —Instant Karma y Herbarium. Las flores de Gideon—, pero no tienen ese algo especial que me estruja el corazón y cuando termino de leer me quedo hecha un guiñapo. Ese algo que tienen Neïra y Elísabet Benavent. Y Anna García. Con Anna llega el meollo de esta entrada, porque por ella he acabado tecleando todo esto.

Llevaban meses recomendándome a Anna García —esto va por ti, Noe—, y como a veces soy dura de mollera no me atrevía a dar el paso. Siempre hay tantos libros por leer... que en fin, que os voy a contar que no sepáis, que la mayoría sois unos lectores ansias como yo. La cuestión es que por fin me animé y empecé con la última historia que había publicado: la bilogía de Lucas y ValerieHasta que te conocí y Esta es nuestra historia. Y llegados a este punto sólo os puedo decir, ¡no sé por qué narices no había leído antes a Anna García! Es maravillosa.

La historia de Lucas y Valerie no es una historia más. No es una historia que vaya a pasar sin pena ni gloria y vaya a olvidar. La historia de Lucas y Valerie es divertida, diferente, real, cercana, intensa y preciosa. De esas historias inolvidables que a mi me dan un pellizco en el corazón y no puedo evitar recomendar a diestro y siniestro. Acabo de terminar de leer su historia y ya les echo de menos. Y no sólo a Lucas y Valerie. También a Harry —por favor te lo pido, Anna, escribe un libro sobre Harry y Alison— Simon y Rosie. A los padres, hermanos y sobrinos de Lucas, a las amigas de Valerie, a los amigos de Lucas... Vale, que me embalo, me estoy dando cuenta que voy a echar a todos de menos. Bueno, a todos no, a Jennifer no demasiado, ejem.

Neïra, Elísabet Benavent y Anna García.
Daniela, Martina y Valerie.
Luca, Pablo y Lucas.

Me habéis tocado el corazón. Me habéis hecho sonreír y llorar a lágrima viva. Me habéis regalado esa clase de historias que me gustan, de las que dejan huella, de las que te estrujan por dentro y hasta te hacen sufrir. De las que terminas de leer y te dejan con una sonrisa de gilipollas en la cara. Historias cercanas, sencillas, reales, sentidas.

Y esta posiblemente sea la reseña más rara de la historia, pero hoy es lo que ha salido de mi cabecita.

¡Besos a porrillos!
Cada día hacéis que este rincón signifique más para mi.

04 abril 2016

DE VIAJE LITERARIO a San Francisco con "33 Razones para volver a verte"

Hace un par de semanas os traía mi opinión de Herbarium. Las flores de Gideon, la última novela de Anna Casanovas, y allí os contaba que la había leído en compañía de otras blogueras y lectoras. Pues bien, la experiencia de la lectura conjunta fue tan chula y tan enriquecedora que hemos creado el club de lectura De viaje literario para seguir leyendo juntas.


¿Y cómo funciona dicho club de lectura? Pues de manera muy sencilla, tenemos un grupo secreto en Facebook donde elegimos los libros y los comentamos, así libramos al mundo de spoilers innecesarios.

Nuestro próximo viaje será a San Francisco de la mano de Alice Kellen y sus 33 Razones para volver a verte. La novela sale a la venta el día 11 de este mismo mes y nosotras empezaremos a leerlo el día 25, un tiempo prudencial para que todas podamos adquirirlo. Es importante añadir que en el grupo no se admiten las descargar ilegales, ni se facilitan ejemplares, cada integrante se une a la lectura con su libro bajo el brazo.


  • Mike, Rachel, Luke y Jason han sido amigos inseparables desde pequeños. Pero sus caminos se alejaron cuando Rachel cometió el error de enamorarse del chico equivocado, Mike, que terminó traicionando a la única persona que siempre estuvo dispuesta a arriesgarlo todo por él. 

  • Cinco años después, el destino vuelve a unirlos; pero ahora Rachel ha cambiado, es tan arisca como su gato Mantequilla y ya no se permite confiar en nadie. Por eso, a pesar de estar a punto de ser desahuciada, lo último que desea es dejarse convencer para mudarse con ellos. ¿Cómo podría mantener su corazón intacto y a salvo viviendo bajo el mismo techo que Mike? Sabe que esconde secretos y que su mirada gris es capaz de despertar todos los recuerdos que ella lleva tanto tiempo intentando olvidar.


¿Os animáis a viajar con nosotras? Si vuestra respuesta es sí, lo único que tenéis que hacer es dejar un comentario en esta entrada —o en cualquiera de los blogs participantes— para incluiros en el grupo de Facebook y también llevaros este banner a vuestro blog, si es que tenéis.
Puede apuntarse quién quiera, no es requisito indispensable ser bloguero. Simplemente hay que traer en la maleta las ganas de pasarlo bien y disfrutar de la lectura en compañía.

02 abril 2016

NO ESTÁ EL HORNO PARA CRUASANES, de Shirin Klaus

ERÓTICA
NO ESTÁ EL HORNO PARA CRUASANES



¿Y si fuese ella la que tiene mucho que enseñarle a él en la cama? 

Cuando Alex se fija en Carla, cree que será un polvo fácil. De hecho, casi seguro que estará haciéndole un favor: le alegrará el día, la semana, ¡el año! 

Alex no puede ni imaginarse que será todo lo contrario, pues Carla está a punto de abrirle las puertas a un mundo con el que hasta ahora solo se había atrevido a fantasear. 

Una novela divertida, sexy y provocadora.





A Shirin Klaus está claro que no se le resiste nada, da igual el tema que trate en sus novelas que siempre consigue convencer. Después de haber leído varias de sus historias, cada una totalmente diferente a la anterior, nunca deja de sorprenderme para bien y eso es muy bueno. Reconozco que a mi pocas novelas románticas logran sorprenderme, porque he leído mucho del género, porque me estoy volviendo una quisquillosa, no sé deciros bien cual es el motivo, pero la cuestión es que cada día busco algo más en las historias que leo y Shirin de una manera u otra siempre me lo da.

Si hace sólo un par de meses nos deleitaba con Quiérete, quiéreme —novela que reseñé el febrero y que os recomiendo—, esta vez daba la bienvenida a abril con un cruasán bajo el brazo, ¡y qué cruasán! Alex me ha encantado y eso que al principio tenía ciertas dudas sobre él y ese aura de machorro que se gasta. Pero vayamos por partes...

No está el horno para cruasanes empieza con una apuesta entre tres chicos cachas de gimnasio: Alex, Mario y Lucas. Estos, después de escuchar como un grupo de chicas en el gimnasio decían que tenían cuerpo de cruasán y que jamás estarían con un tío así, se apuestan que se camelaran a una de ellas y se la llevarán a la cama.. Seguro que caen rendidas a sus pies, ¿cuándo se habrán visto ellas en otra ocasión cómo esa?  Estar con un tío guapo, cachas... ejem, ya entendéis por donde van los tiros, ¿no? A fanfarrones no les gana nadie.
Alex tiene que ganarse a Miss Miraditas, o lo que es lo mismo a Carla, una chica morena, normalita —según él—, para nada el tipo de mujer que le suele atraer. La novela empieza de una manera muy desenfadada, he soltado varias carcajadas, porque lo que Alex no se esperaba es que Carla fuera de armas tomar y se lo pusiera difícil, muy difícil. Y cuando finalmente consigue lo que se había propuesto las cosas no salen precisamente cómo él había planeado, en ningún sentido. ¿No os parece divertido simplemente el planteamiento?

Carla vive el sexo de una manera libre, sin tabúes, es una chica experimentada que ha probado cosas con las que Alex hasta ahora sólo había fantaseado. ¡Ni se imaginaba todo lo que escondía Miss Miraditas! Juntos entrarán en un juego dónde el placer es el protagonista y la conexión que sienten demasiado intensa.


¿Pero qué pasa cuándo esa conexión empieza a involucrar al corazón? Cuando todo lo que pensabas que era de una manera, no lo es, y todas tus convicciones se van al garete. Cuando tienes miedo a sentir, a dejarte llevar. Cuando has encontrado la horma de tu zapato en la persona menos esperada. Cuando el sexo ya no es sólo sexo, es algo más. Cuando la otra persona te complementa de una manera que pensabas imposible.

Shirin Klaus con la historia de Alex y Carla nos sumerge en una historia atrevida, sexy, provocadora y divertida, muy divertida. Una novela con tintes eróticos que esconde más sentimiento del que podría parecer en un primer momento. Rompe con ese patrón que tanto se ha establecido en esta clase de subgénero y que a mi me asquea hasta el infinito: el de hombre poderoso y asquerosamente rico con gustos sexuales amplios/peculiares y chica joven, inexperta, sumisa y pánfila. Siento ser así de crítica pero es que esa clase de historias me tienen ya un poco frita.

En No está el horno para cruasanes, Carla y Alex son personas con una vida de lo más normal, sencilla, que se conocen en el gimnasio. La peculiaridad de su historia es que Carla es la que lleva la voz cantante en el terreno sexual, es la experimentada, la que lleva de la mano a Alex a un mundo nuevo y desconocido para él. Y eso me ha gustado mucho, ese toque diferente que le ha dado Shirin, esa manera de bajarle los humillos a Alex —que al principio de la novela se pensaba el rey del mambo—. Los personajes que construye Shirin siempre consiguen llegarme, quizá por lo cotidianos que son, porque siempre me creo lo que les pasa y lo que sienten. Con Alex y Carla no podía ser diferente. He sufrido con Alex, con todo su camino hasta llegar al corazón de Carla. He sentido los miedos de Carla y todas las barreras tras las que se atrincheraba. He reído con muchas de las situaciones y me han entrado calores con las escenas de alto voltaje, que las hay, claro, pero no vulgares y metidas con calzador. Son escenas eróticas relatas con gusto.

Le tenéis que dar una oportunidad a Shirin Klaus, si esta historia no os convence del todo por ser erótica, con cualquier otra, tiene para todos los gustos. Merece la pena leerla, hay demasiado talento autopublicado para dejarlo escapar.

OTRAS RESEÑAS DE SHIRIN KLAUS

Quiérete, quiéreme
Las reglas de mi ex

01 abril 2016

✩ MARZO

Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo, pero ya estamos en abril. Después de unos días de desconexión total, de gripe, de leer poco, de canciones que marcan a fuego, de viajar y volver a casa a meterme bajo la manta otra vez... ya estoy aquí de nuevo, esta vez con el resumen del mes. Este mes lo voy a hacer un poquito diferente, siempre os cuento las lecturas que más me han gustado y del resto, si no me seguís por Goodreads no sabéis nada, así que me ha parecido interesante hablar un poco de todas, porque la verdad es que normalmente leo muchísimo.

  • → Herbarium. Las flores de Gideon, de Anna Casanovas ★★★★★ RESEÑA
  • Maravillosa creo es la palabra que mejor describe esta historia de amor. O mejor dicho, estas tres historias de amor entrelazas entre sí: la de Sarah, la de Sylvia y la de Jane Eyre. Es la novela más especial que ha escrito Anna, quizá porque es más compleja, más sentida... o porque es su pequeño homenaje a la Jane Eyre de Charlotte Brontë. Sea como sea, es una historia que deja huella.

  • → Obsesión total (Reapers MC #4), de Joanna Wylde ★★★
  • Tengo un problema con esta saga y es que me gusta mucho las historias que va tejiendo la autora en el mundo motero, sus conflictos, etc... pero los protagonistas masculinos me parecen a veces tan cavernícolas... que no puedo darle más nota por mucho que disfrute de las tramas al margen de los amoríos.

  • → Hasta el fondo, de Elle Aycart ★★★
  • Esta novela la leí porque la sinopsis tenía buena pinta aunque la portada no es que invite precisamente a leerla. Una historia entretenida, que para mi gusto podría haber dado más de sí. Una historia de segundas oportunidades, entretenida sin más.

  • Corazón de pirata, de Sandra Bree ★★★★
  • Me gusta mucho esta autora, me pasa algo parecido con Lola Rey, disfruto un montón de sus historias románticas históricas. Sé que coger una de sus novelas es señal de que voy a pasar un rato muy entretenido. Este pirata consiguió robarme el corazón, ¡qué gran protagonista!

  • → El juego de la pasión (Juegos del placer #2), Emma Hart ★★★
  • La historia de Aston y Megan prometía mucho, podría haber dado mucho de sí. La autora podría haberse centrado más en los demonios de Aston y no tanto en el secretismo absurdo que llevan el 80% de la novela. Es que no le veo ni pies ni cabeza, esperemos que el próximo libro de la serie tenga más consistencia.

  • → Solo tú (Tú #2), de Moruena Estríngana ★★★★ RESEÑA
  • Qué historia tan bonita la de Killiam y Abby, siendo sencilla como es me llegó mucho. Todas esas dudas que experimentan a lo largo de la novela, los momentos bonitos, los tristes... y ese final es simplemente precioso. Si os gustó la historia de Dennis y Britt, no os podéis perder esta.

  • → Fuera llueve, dentro también, ¿paso a buscarte?, de Antonio Dikele Distefano ★★★ RESEÑA
  • Una novela peculiar contada de una forma diferente, una novela destinada al público juvenil. Tiene reflexiones preciosas y frases para enmarcar.

  • Ni de Eva ni de Adán, de Amélie Nothomb ★★★★ RESEÑA
  • Mi primer Nothomb y encantada de la vida. Disfruté mucho de ese humor tan particular que tiene Amélie, de su manera de escribir, de su ironía, de su historia con Rinri y de Japón a través de sus ojos.

  • Ni tú Romeo, ni yo Julieta, de Sylvia Marx. ★★★½ Próximamente Reseña
  • Ay ese final, ese final que no aparece por ningún sitio. Menudo mosqueo pillé con esta novela, porque la historia me estaba gustando mucho. Pero le falta un Epílogo, falta conocer mejor a Xabi y varias explicaciones.

  • Nada es lo que parece, de Mar Carrión ★★★
  • Me encanta Mar Carrión, he leído todo lo que ha publicado hasta la fecha, y esta historia, aunque me ha gustado, no es ni de lejos la mejor de Mar. Me ha faltado algo.
  • Dulces caricias (Pretty #2), de M. Leighton ★★★
  • M. Leighton no termina de convencerme del todo. En Dulces mentiras, a mi entender, jugó bien con el factor sorpresa, pero en este caso la sorpresa no es tal, porque desde el primer momento se ve el percal. Así que el final, que supongo que tendría que haberle dado esa pizca de emoción a la historia de Reese y Kennedy, a mi me dejó un poco fría, no consiguió tocarme el corazón. Me faltó sentimiento.

  • Besar a un ángel, de Susan Elizabeth Phillips ★★★★
  • Hace un par de meses os anunciaba que por fin iban a reeditar Besar a un ángel en una edición especial de San Valentín en tapa dura. Pues el pasado sábado me hice con ella, la estaba esperando como agua de mayo y no podía volver a casa sin Alex y Daisy. Aprovechando que tenía por delante un largo viaje en tren volví a leer esta historia que tanto me gusta y la disfruté igual o más que la primera vez. No soy fan de la Phillips, de hecho he leído varias de sus novelas y la única que me ha gustado —gustar se queda corto, me enamora— es esta. A ver si puedo hablaros de ella con más detalle pronto, de momento os digo que es una historia de amor preciosa ambientada en el mundo del circo, con un hombre que esconde mucho, incluso su corazón, y una chica buena, cariñosa y dulce que derribará todas sus defensas.

  • Vértigo. Al borde del acantilado, de Marta Santés ★★★★
  • Desde que leí el verano pasado Quédate siempre tenía muchísimas ganas de tener en mis manos algo nuevo de Marta Santés. Cuando vi el BOOKTRAILER de esta novela tuve clarísimo que tenía que leerla. Un secuestro, una chica inocente, un fugitivo misterioso que la ayuda a escapar, ¿un amor imposible?

Las series las he tenido muy abandonadas este mes, pero he visto todas las películas que no vi a principios de año. Algunas tenía ganas de verlas desde que salieron en el cine...
  • Begin Again (2013) 
  • Siempre me han recomendado ver Once, es una de las películas preferidas de mi novio, sin ir más lejos. Pero tengo la corazonada de que no me va a gustar, no sé por qué. Cuando salió en el cine Begin Again me llamó la atención, pero hasta hace unas semanas no me animé a verla y me gustó mucho. No era lo que esperaba y me sorprendió para bien.

  • Suite francesa (2014)
  • Irène Némirovsky me encanta, todo lo que he leído de ella me ha gustado y cuando supe que iban a hacer película de Suite francesa me alegré muchísimo, porque es una manera de que se la conozca mucho más. La película sólo recoge una parte de la novela, concretamente Dolce, la segunda parte. Cumplió mis expectativas sobradamente.

  • Lejos del mundanal ruido (2015)
  • Me encantó esta película, no me he estrenado todavía con Thomas Hardy pero Lejos del mundanal ruido es posiblemente la novela que más me llama la atención de este autor. Una vez más Matthias Schoenaerts en el cartel, en un papel totalmente diferente al que tiene en Suite francesa.

  • La ladrona de libros (2013) 
  • El libro me encantó cuando leí hace años y la película es bastante fiel al libro. Me emocionó en varios momentos y sé que es una película que volveré a ver tarde o temprano.

  • De óxido y hueso (2012)
  • Otra vez Matthias Schoenaerts, pero a la que quería ver era a Marion Cotillard porque esta película es de esas que siempre me han llamado la atención de su filmografía. No me gustó tanto como esperaba, quizá porque no encontré lo que pensaba. Es una película dura, que me revolvió en algunos momentos y en otros me dejó fría. 
  • Testamento de juventud (2014)
  • Peliculón, si tenéis oportunidad de verla no os la perdáis. Está basada en las memorias de Vera Brittain —unas memorias que lamentablemente, de momento, solo están disponibles en inglés—. Vera recuerda su juventud durante la Primera Guerra Mundial, cuando decide dejar sus estudios de Oxford para convertirse en enfermera.

  • Mi vida ahora (2013)
  • De esta película no conocía nada, pero uno de esos días donde la gripe me estaba dando más fuerte y estaba enterrada entre mantas la dieron en la tele. Luego me enteré que estaba basada en una novela juvenil, bastante heavy me pareció, pero me entretuvo que era lo que esperaba de ella.

  • Star Wars. El despertar de la fuerza (2015)
  • Esto fue improvisación total, queríamos descansar el domingo pasado después de varios días sin parar y acabamos en el cine viendo la última de Star Wars. Me gustó, sin ser fan de la saga porque no lo soy, pero me sentó como una patada en el higadillo que le hicieran lo que le hicieron a mi personaje preferido. Grrrrrrr... y no digo más por no spoilear.

Una canción para despedir marzo.
Una canción que ha sido la banda sonora de mi Semana Santa. 
De momentos para guardar y de besos que saben a despedida, una vez más.

Arcade Fire
Funeral (2004)
Wake up



Y esto es todo lo que ha dado de sí mi marzo. Muchas lecturas, muchas películas y un gripón de dos semanas que aún me tiene la voz tocadilla. A ver qué tal se presenta abril, de momento os puedo decir que tengo muchas cosas que compartir con vosotros, de hablaros de historias que me gustaron en su momento, de autores que me han sorprendido y merece la pena conocer... En fin, andando y viendo, como se suele decir.

¡Feliz mes de ABRIL!
Con la tecnología de Blogger.
Roots of my heart © , All Rights Reserved. BLOG DESIGN BY Sadaf F K.