06 febrero 2016

QUIÉRETE, QUIÉREME, de Shirin Klaus

QUIÉRETE, QUIÉREME

Cristina tiene que comprarse un vestido para la boda de su hermana, pero tiene un problema: debido a su sobrepeso odia la ropa y, muy especialmente, los probadores de las tiendas. Sin embargo, no le queda más remedio que seguir probándose vestidos… ¿o no? 
Con la excusa de perder unos kilos, decide librarse de la tortura que para ella son las compras, sin esperar que su hermana va a tomarla en serio y la va a obligar a hacer dieta y ¡horror!, deporte. ¿Pero cómo va una chica como ella, de huesos grandes, de buen comer y alérgica al deporte, a adelgazar? No se lo cree nadie… Nadie salvo su hermana y Sergio, el ex de una amiga, que sorprendentemente se ofrece a ayudarla en su objetivo. Por caridad, claro, ¿o si no por qué va a echarle una mano alguien tan… tan… fuera de su liga? 
Cristina tendrá que aprender a quererse, aunque el camino no será nada fácil.



Shirin Klaus siempre consigue sorprenderme con sus historias, porque son diferentes, porque son frescas, pero sobre todo porque considero que es una autora valiente que se atreve a tratar temas actuales como el maltrato o el bullying.

La historia de Cristina me ha tocado el corazón, era muy difícil que no lo hiciera porque es una protagonista real, de las que puedes encontrarte en la cola del supermercado o sentada en el tren. Cristina tiene sobrepeso, no son unos simples kilos de más, ha llegado a un punto en el que odia ir a comprarse ropa porque es inevitable mirarse al espejo y martirizarse con el reflejo que este le devuelve, pero ahora no le queda más remedio que encontrar un vestido para la boda de su hermana María con el que no parezca un milhojas andante. Desesperada con la situación decide ponerse a dieta y empezar a hacer algo de deporte, pero no será nada fácil y requerirá toda su fuerza de voluntad.

Mientras leía Quiérete, quiéreme recordé mi época adolescente cuando una amiga me dijo "si no te quieres tu, nadie lo hará", en aquel momento me quedé callada y pensativa, ahora con treinta y un años sé que ella no tenía razón, al menos no del todo. La vida nos pone en el camino a personas que pueden ayudarnos a querernos, a valorarnos, a aceptarnos y a vernos con otros ojos, eso justamente es lo que le pasa a Cristina. Esas mañanas que sale a hacer deporte se cruza con Sergio, un chico que salió una temporada con su amiga Blanca. Él es agradable con ella y Cristina sólo puede pensar, ¿qué quiere un chico como él de una chica cómo yo? Pero Sergio no cejará en su empeño de acercase a Cristina, de conocerla y de intentar ayudarla. A fuego lento irán haciéndose amigos, pasando mucho tiempo juntos, aunque las dudas constantes de Cristina no harán sencillo su acercamiento. Ve a Sergio en otra liga, es un chico guapo, simpático, inteligente, deportista, puede estar con la chica que quiera, ¿por qué pierde el tiempo con ella?

―Te ayudo a hacer deporte porque creía que es lo que querías hacer y porque considero que es bueno para tu salud y tu autoestima. 
―Claro, porque una gorda no puede tener autoestima, ¿no? 
―No, porque en tu caso no estás contenta con tu cuerpo. Yo no hago deporte porque odie mi cuerpo, Cristina, hago deporte porque lo quiero. Porque salir, moverme, me ayuda a sentirme bien conmigo mismo. Te vi saliendo a andar durante varios días y después dejarlo. Cuando me acerqué a ti en el bar no lo hice porque pensara que tuvieras que adelgazar, lo hice porque no quería que te rindieras, que te derrotaras a ti misma. Sé lo que es eso, querer y no poder. O lo que es peor, poder pero aun queriendo y pudiendo, no hacerlo. Nuestro mayor enemigo somos nosotros mismos.

Necesitamos más Cristinas en la literatura, más mujeres de carne y hueso, mujeres con las que sentirnos identificadas, que sus miedos sean los nuestros, o lo hayan sido en algún momento de nuestra vida, por esos kilos de más o por cualquier otro motivo, y no el estereotipo que en muchos casos nos venden porque no es real. 

Necesitamos más Sergios, a hombres fuertes, valientes, que luchan por conseguir lo que quieren, por cambiar lo que no les gusta y que nos dan una lección importante. Hombres que nos quieren tal y como somos, que se parten la espalda para que nos demos cuenta que con nuestros complejos y todas esas cosas que no nos gustan somos jodidamente perfectas.


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12 comentarios:

  1. Hola Miss, cuando vi este libro me atrajo la portada, tan dulce, tan mona...
    Sinceramente no leí la sinopsis, ahora leyendo tu reseña me entran unas ganas locas, ya que una es también chica XL y sufre por comprarse ropas y otras cosas.
    Muchas gracias por tu entrada.
    Besotes.

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  2. Pinta bien, así que no me importaría leerlo :)

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  3. Hola Mónica!!!
    Tengo este libro en mi Kindle y en cuanto acabe con las lecturas que tengo entre manos me lo leeré. No he leído nada de esta autora pero cuando descubrí este por el tema a tratar me llamó mucho la atención. Se necesitan más historias como estás en la sociedad en la que vivimos, totalmente de acuerdo contigo :) Bonita reseña!!!
    Muchos besos!!!

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  4. Para mí esta fue una lectura muy buena, fresca, diferente y muy entretenida, me la leí en nada. Como dices, estaría bien que hubiese más libros así porque se ve que pueden triunfar igual.
    ¡Saludos!

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  5. He leído antes a la autora y me gusta mucho como escribe. Esta historia suena bonita, así que no me importaría darle una oportunidad.
    Me alegro que te haya gustado :)
    Saludos!

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  6. Hola!
    No conocía a la autora, pero me la apunto para leer que puede ser que me guste.
    Besos

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  7. Creo que podría gustarme así que si puedo lo leeré. Un besote :)

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  8. Lo quiero leer sí o sí.

    Un beso

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  9. Mira que la portada no me atrae nada, pero nada... Pero no es la primera reseña positiva que habla bien de la novela. Me ha gustado mucho como la describes y como retractas a los personajes, quizás debería de plantarme darle una oportunidad!
    Besos y feliz Domingo Mónica 😉

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  10. En serio, deja de hacer reseñas tan geniales, porque no me va a dar la vida para leer todo lo que quiero!
    Ya he leído reseñas de este libro en otros blogs y me llamó muchísimo la atención, porque creo que en la literatura romántica, hacen falta más Cristinas, la verdad. Fuera ya de mujeres perfectas y guapísimas. Hombres normales y corrientes que acaban con el pibón de turno los encontramos, pero el caso contrario no.
    Así que este tengo que leerlo sí o sí. Sólo espero que Cristina no cambie y se acepte tal y como es, con sus kilos de más, que no hace falta tener una 90-60-90 para gustarte.

    Un beso!

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  11. Necesitamos máss Cristinas y más Sergios! es verdad.
    Solo con el tiempo y la experiencias aprendemos que la mejor forma de querer a los demás es querernos primero.
    Sin duda los mensajes que deja SK son capaz de llegar por eso es tan fácil leerla e identificarnos con sus personajes.
    ¡Un besito guapa!

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  12. ¡Pero bueno!
    Esta seguro es mi próxima lectura, no sabes lo que me encantan este tipo de protagonistas!!!! <3 si hasta tengo un post sobre eso hahaha y viendo lo que te gustó me lo leo ¡AHORA MISMO!

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